Oración para el martes 29 de septiembre de 2026. Arcángeles: Miguel, Gabriel, Rafael.

Oración para el martes 29 de septiembre de 2026.
Arcángeles: Miguel, Gabriel, Rafael.

Amado Dios, fuente de armonía y de bienestar, hoy me acerco hasta Ti para darte infinitas gracias por toda tu bondad. Gracias Dios mío porque me das el maravilloso don de la vida, por las alegrías de cada jornada y gracias por las dificultades que me ayudan a ser más una persona más fuerte y sabía.

Gracias también Padre celestial, porque día tras día puedo sentir tu amor hacia mí y hacia mi familia, y mis amigos, pues nos permites disfrutar de los cálidos rayos del sol, nos das un techo donde descansar, nos brindas el pan de alimento, nos proteges del peligro y nos libras de todo mal. Nuestra vida es dichosa porque Tú estás a nuestro lado Señor, por favor nunca te apartes de nuestra senda.

Hoy recurro ante Ti, amado Dios, para pedirte que sigas guiándonos a lo largo de esta nueva jornada. Ilumíname a mí y también a los míos con la radiante luz de tu espíritu, guía nuestros pasos, danos sabiduría en los momentos de dificultad, comparte con nosotros nuestras alegrías y también rodéanos con tu amor y sé nuestro consuelo en medio de la tristeza.

Por favor Señor, reina en nuestros pensamientos, en nuestras palabras y acciones y permítenos ser un instrumento de tu paz y de tu obra. Cúbrenos con tu manto sagrado y ayúdanos a ser mejores cada día y más dignos de Ti.

Confío en que hoy serás Tú multiplicando mis fuerzas, renovando mi alma y mi corazón, abriendo de par en par las puertas de la prosperidad y bendiciendo a cada instante a mi hogar y mi familia. Señor, por favor bendice también a cada persona que clama por tu amor.

Gracias Dios de bondad por escuchar mi oración, gracias por todo lo que me bendices y gracias porque sé que tus planes son siempre mejores que los míos. Pongo mi vida en tus manos y desde ahora declaro un día de triunfos y prosperidad en tu nombre, Santos Arcangeles, ruega por nosotros.Amén.

En este día daré lo mejor de mi y saldré al mundo con expectación y esperanza, pues cada paso que daré hoy, me acercará un poco más al destino que siempre e soñado.

Vivo este día con esperanza, amor, fe y confianza, pues Dios siempre escucha mis oraciones y en Dios encontrare las respuestas y las bendiciones que tanto anhelas para mi vida.

11 Cristo Rey Radio 1110 AM
AÑOS… tu radio, donde la fe se escucha y el alma encuentra consuelo. 🙏✨

www.cristoreyradio.com.mx
#CristoReyRadio #RadioCatolica #EnClaveDeCristo #CiudadJuárez #ElPasoTX #casafrancisco

 𝐑𝐄𝐅𝐋𝐄𝐗𝐈𝐎́𝐍 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐋𝐀 𝐍𝐎𝐂𝐇𝐄“𝐍𝐨 𝐋𝐥𝐚𝐦𝐞𝐬 ‘𝐃𝐢𝐬𝐜𝐞𝐫𝐧𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨’ 𝐚 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐧 𝐑𝐞𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐬 𝐌𝐢𝐞𝐝𝐨 𝐚 𝐂𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫”

𝐑𝐄𝐅𝐋𝐄𝐗𝐈𝐎́𝐍 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐋𝐀 𝐍𝐎𝐂𝐇𝐄
“𝐍𝐨 𝐋𝐥𝐚𝐦𝐞𝐬 ‘𝐃𝐢𝐬𝐜𝐞𝐫𝐧𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨’ 𝐚 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐧 𝐑𝐞𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐬 𝐌𝐢𝐞𝐝𝐨 𝐚 𝐂𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫”

𝐈𝐍𝐓𝐑𝐎

Hay momentos en los que decimos: “Estoy discerniendo”.

Pero llevamos meses dando vueltas sobre lo mismo.

Oramos. Preguntamos. Pensamos. Volvemos a preguntar.

Y quizá Dios ya respondió.

El problema no siempre es falta de claridad. A veces sabemos perfectamente qué debemos hacer… pero tenemos miedo de hacerlo.

𝐃𝐄𝐒𝐀𝐑𝐑𝐎𝐋𝐋𝐎

Discernir es buscar sinceramente la voluntad de Dios.

Tener miedo también es humano. Incluso los grandes personajes bíblicos sintieron temor ante aquello que Dios les pedía.

Moisés respondió:

“¿Quién soy yo para ir al faraón?”
Éxodo 3,11.

Moisés tenía razones para sentirse pequeño. Pero Dios no respondió explicándole todas las dificultades que desaparecerían.

Le dijo algo mucho más importante:

“Yo estaré contigo.”
Éxodo 3,12.

Ahí está una diferencia fundamental.

El discernimiento pregunta:
“Señor, ¿qué quieres de mí?”

El miedo pregunta:
“¿Cómo puedo asegurarme de que nada salga mal?”

Y esa garantía Dios casi nunca nos la entrega.

Porque la fe no consiste en conocer previamente todo el camino. Consiste en conocer a Aquel que camina contigo.

A veces pedimos otra señal.

Luego otra.

Después queremos una confirmación de la confirmación.

Y casi esperamos que Dios mande un correo diciendo:
“Sí, soy Yo. Puedes proceder.”

Pero cuidado.

Podemos utilizar palabras espirituales para justificar nuestra resistencia.

“No tengo paz.”
“Todavía estoy discerniendo.”
“Quizá no sea el momento.”
“Voy a seguir orándolo.”

Todo eso puede ser legítimo.

Pero también puede convertirse en una manera elegante de permanecer exactamente donde estamos.

Hay decisiones que necesitan tiempo.

Pero existen otras donde el problema no es discernimiento.

Es miedo a perder comodidad.
Miedo a equivocarnos.
Miedo a comenzar nuevamente.
Miedo a dejar algo conocido.
Miedo a descubrir de cuánto somos capaces con Dios.

Pedro tampoco recibió garantías cuando Jesús le dijo:

“Ven.”
Mateo 14,29.

Tuvo que sacar primero un pie de la barca.

La certeza llegó caminando.

Quizá esta noche necesitas preguntarte algo incómodo:

¿Estoy esperando que Dios me dé claridad… o esperando que Dios cambie una respuesta que ya entendí?

𝐂𝐈𝐄𝐑𝐑𝐄

No tomes decisiones importantes impulsivamente.

Ora. Consulta. Examina. Discierne.

Pero cuando descubras hacia dónde Dios te está llamando, no conviertas la prudencia en escondite.

El miedo puede acompañarte.

Lo que no debe hacer es gobernarte.

Dios no siempre quitará el miedo antes del primer paso.

Algunas veces descubrirás su fidelidad después de haberlo dado.

𝐎𝐑𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍

Señor Jesús:

Tú conoces aquello que llevo tiempo pensando.

Conoces mis dudas verdaderas y también mis excusas.

Dame sabiduría para no actuar impulsivamente.

Pero dame valentía para no esconderme detrás del miedo.

Cuando necesite esperar, enséñame a esperar.

Cuando necesite avanzar, empújame suavemente hacia adelante.

Libérame de querer controlar cada resultado.

Dame un corazón disponible para tu voluntad.

Y cuando llegue el momento de salir de mi barca, recuérdame que no camino solo.

Tú estarás conmigo.

Amén.

Para llevarte esta noche:

No siempre necesitas otra señal. A veces necesitas confiar en la última que Dios ya te dio.

𝐏𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐧𝐨𝐜𝐡𝐞:

¿Qué decisión sigues llamando “discernimiento” cuando, en el fondo, sabes que lo que te está deteniendo es el miedo?

𝐏𝐚𝐳 𝐲 𝐛𝐢𝐞𝐧, 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐞𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞,
𝐇𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐚𝐪𝐮𝐢́ 𝐓𝐮́ 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐞𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭𝐨
𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚

#ReflexiónParaLaNoche #Discernimiento #ConfíaEnDios #VenceElMiedo #Fe #DiosEstáContigo #AtréveteAConfiar #VidaCristiana #Jesús #DaElPrimerPaso

𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: 𝐓𝐮 𝐄𝐬𝐩𝐢𝐫𝐢𝐭𝐮𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐬𝐞 𝐍𝐨𝐭𝐚 𝐌𝐚́𝐬 𝐞𝐧 𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐓𝐫𝐚𝐭𝐚𝐬 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐏𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐧 𝐂𝐮𝐚́𝐧𝐭𝐨 𝐒𝐚𝐛𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬

𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: 𝐓𝐮 𝐄𝐬𝐩𝐢𝐫𝐢𝐭𝐮𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐬𝐞 𝐍𝐨𝐭𝐚 𝐌𝐚́𝐬 𝐞𝐧 𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐓𝐫𝐚𝐭𝐚𝐬 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐏𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐧 𝐂𝐮𝐚́𝐧𝐭𝐨 𝐒𝐚𝐛𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬

Introducción

Puedes conocer la Biblia, explicar el Catecismo y hablar maravillosamente de Dios.

Pero existe una pregunta más incómoda.

¿Cómo se sienten las personas después de encontrarse contigo?

Porque nuestra espiritualidad no se demuestra solamente con lo que sabemos.

También se revela en nuestra paciencia, palabras, escucha y manera de tratar al hermano.

1. Dos citas bíblicas

“En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se tienen amor los unos a los otros.”
Juan 13,35.

Jesús no dijo que reconocerían al discípulo por cuánto sabe.

El distintivo visible del cristiano será siempre el amor.

Puedes conocer mucha doctrina y todavía necesitar aprender ternura.

La doctrina verdadera debe conducirnos hacia una vida transformada.

“Si alguno dice: ‘Amo a Dios’, y aborrece a su hermano, es un mentiroso.”
1 Juan 4,20.

San Juan no deja demasiado espacio para las excusas.

Nuestra relación con Dios necesariamente alcanza nuestras relaciones humanas.

La oración que nunca mejora nuestro trato necesita ser examinada.

2. Una enseñanza del Papa

El 15 de mayo de 2024, durante su Audiencia General, el Papa Francisco dedicó su catequesis a la virtud teologal de la caridad.

Recordó que la caridad viene de Dios y permite:

“amar a nuestro prójimo como Dios lo ama”.

Francisco explicó que este amor alcanza incluso a quienes resultan difíciles de amar.

El contexto era especialmente significativo.

Recordó las divisiones existentes entre los cristianos de Corinto.

Incluso celebraban la Eucaristía mientras permanecían enfrentados entre ellos. ([Vatican News][1])

Dos mil años después, la pregunta permanece vigente.

¿De qué sirve hablar bellamente de Dios si maltratamos a quienes encontramos?

La espiritualidad cristiana siempre termina convirtiéndose en relaciones concretas.

3. Dos encíclicas

Deus Caritas Est, 18. Benedicto XVI:

“Aprendo a mirar a esta otra persona… desde la perspectiva de Jesucristo.”

Esta frase cambia nuestra manera de relacionarnos.

El compañero difícil también tiene una historia.

El hermano que te desespera también necesita misericordia.

La persona que piensa diferente sigue llevando la imagen de Dios.

Fratelli Tutti, 94. Papa Francisco:

“El amor implica entonces algo más que una serie de acciones benéficas.”

Francisco explica que amar supone reconocer al otro como valioso y digno.

No basta realizar buenas obras.

Importa también cómo miramos, escuchamos y tratamos a las personas.

Podemos servir mucho y hacer sentir pequeño al que servimos.

Eso necesita conversión.

4. Catecismo de la Iglesia Católica

Catecismo, 1822:

“La caridad es la virtud teologal por la cual amamos a Dios sobre todas las cosas.”

El mismo numeral une inseparablemente ese amor con el prójimo.

Por eso la caridad no es simplemente tener buenos modales.

Es permitir que el amor recibido de Dios transforme nuestras relaciones.

La espiritualidad madura cambia incluso nuestro tono de voz.

5. Tres santos nos ayudan

🙏 San Juan de la Cruz:

“Al atardecer de la vida, seremos juzgados sobre el amor.”

No sobre cuántos argumentos ganamos.

Al final, el examen será sobre cuánto aprendimos a amar.

❤️ Santa Teresa de Lisieux:

“Jesús, mi alegría es amarte.”

Benedicto XVI presenta esta frase al explicar su caridad sonriente y cotidiana.

Amar a Jesús terminó haciéndose visible en las cosas pequeñas.

✝️ San Vicente de Paúl:

Los pobres eran para él “nuestros señores y maestros”.

Francisco recordó esta expresión al celebrar cuatro siglos del carisma vicentino.

San Vicente descubrió a Cristo mirando concretamente al necesitado.

Esa es la prueba de una espiritualidad encarnada.

Conocer a Dios debería hacernos más humanos, no más arrogantes.

6. Tres acciones para esta semana

A. Revisa tu tono antes de revisar al hermano.

Durante un día, observa cómo respondes cuando estás cansado.

La espiritualidad también aparece cuando se termina nuestra paciencia.

B. Escucha sin preparar inmediatamente tu respuesta.

Regala cinco minutos completos a alguien que necesite hablar.

No corrijas. No interrumpas. No conviertas todo en una enseñanza.

C. Trata especialmente bien a quien no puede beneficiarte.

Busca esta semana una persona normalmente ignorada.

Llámala por su nombre. Escúchala. Hazla sentirse verdaderamente importante.

7. Cierre y oración

Hay personas que saben poco de teología y transmiten muchísimo de Dios.

También podemos conocer respuestas correctas y tener actitudes equivocadas.

La formación es necesaria.

La doctrina importa profundamente.

Pero cuanto más conocemos a Cristo, más deberíamos parecernos a Cristo.

La verdadera espiritualidad no nos coloca encima de las personas.

Nos pone de rodillas para servirlas.

Maestro Jesús:

No permitas que mi conocimiento alimente mi orgullo.

Haz que cada encuentro contigo transforme mi manera de tratar.

Dame paciencia con quien piensa diferente.

Dame ternura con quien está herido.

Dame tiempo para escuchar antes de responder.

Corrige mi dureza cuando crea estar defendiendo la verdad.

Que mis palabras hablen de Ti.

Pero, sobre todo, que mi manera de amar revele que te conozco.

Amén.

Resumen pastoral:

Tu espiritualidad será creíble cuando las personas puedan experimentar algo de Jesús al encontrarse contigo.

Pregunta final:

Si nadie escuchara lo que dices sobre Dios, ¿podría descubrir cuánto lo conoces solamente observando cómo tratas a las personas?

𝐏𝐚𝐳 𝐲 𝐛𝐢𝐞𝐧, 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐞𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞,
𝐇𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐚𝐪𝐮𝐢́ 𝐓𝐮́ 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐞𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭𝐨
𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚

#CristoReyRadio #RadioCatolica #EnClaveDeCristo #CiudadJuárez #ElPasoTX

@destacar @seguidores @fansdestacados

𝙬𝙬𝙬.𝙘𝙧𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙚𝙮𝙧𝙖𝙙𝙞𝙤.𝙘𝙤𝙢.𝙢𝙭
𝘾𝙧𝙞𝙨𝙩𝙤 𝙍𝙚𝙮 𝙍𝙖𝙙𝙞𝙤 1110 𝙖𝙢, 11 𝘼𝙉̃𝙊𝙎,
𝙏𝙪 𝙧𝙖𝙙𝙞𝙤, 𝙙𝙤𝙣𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙛𝙚 𝙨𝙚 𝙚𝙨𝙘𝙪𝙘𝙝𝙖…
𝙮 𝙚𝙡 𝙖𝙡𝙢𝙖 𝙚𝙣𝙘𝙪𝙚𝙣𝙩𝙧𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙪𝙚𝙡𝙤.

Esfuerzos creativos para la negociación y la ilusión del rearme

Esfuerzos creativos para la negociación y la ilusión del rearme

León XIV invitó a rezar el Rosario por la paz durante el mes de octubre. Desde Metz, exhortó a «sacrificar algunas posiciones por el bien común».

Andrea Tornielli

Al finalizar la Misa en Lourdes, León XIV invitó a rezar el Rosario por la paz durante todo el mes de octubre. En su discurso en Metz sobre las raíces de una Europa para la paz y la unidad, volvió a hablar sin rodeos sobre el frenesí del rearme que ha invadido a numerosos países, incluidos los europeos, con el plan «Rearmar Europa» y el compromiso de la OTAN de aumentar el gasto militar al 5% del PIB.

El Sucesor de Pedro se hizo eco de la expresión utilizada por Benedicto XV respecto a la Primera Guerra Mundial, hablando de una «nueva matanza inútil» que también se está produciendo en Europa. Subrayó la necesidad de participar, mostrando «valentía en la negociación y estando dispuestos a sacrificar algunas posiciones por el bien común de la paz». En el clima belicista que caracteriza nuestra época, la palabra misma «negociación» termina considerándose inapropiada, y el conflicto armado, hasta sus últimas consecuencias, se presenta como inevitable.

Por supuesto, el Papa León XIV quiso precisar que la búsqueda de la paz no debe confundirse con lo que él denominó «irenismo ingenuo», al tiempo que recordaba —en palabras de Robert Schuman— que la paz mundial no puede salvaguardarse sin esfuerzos creativos proporcionales a los peligros que la amenazan. Pero inmediatamente añadió que «debemos protegernos de la ilusión del rearme». Por lo tanto, es muy difícil atribuir el enorme aumento del gasto militar a estos «esfuerzos creativos».

En su discurso en Metz, el Obispo de Roma citó un pasaje del Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, en el que escribió: «No es casualidad que los reiterados llamamientos al aumento del gasto militar y las decisiones resultantes sean presentados por muchos gobiernos con la justificación del peligro que representan para otros». Resulta interesante recordar el contexto en el que se escribieron estas palabras: en ese texto, León señaló que «en la relación entre ciudadanos y gobiernos, la falta de preparación adecuada para la guerra, la incapacidad de reaccionar ante los ataques y la respuesta a la violencia se consideran faltas. Mucho más allá del principio de legítima defensa, en el plano político, esta lógica opuesta constituye el aspecto más actual de una desestabilización global cada vez más dramática e impredecible». Continuó observando que «la fuerza disuasoria del poder, y la disuasión nuclear en particular, encarnan la irracionalidad de una relación entre pueblos basada no en la ley, la justicia y la confianza, sino en el miedo y la dominación de la fuerza».

Ahora en Metz, León añadió: «Promover la paz es una tarea activa. Hoy debemos preguntarnos si realmente estamos realizando “esfuerzos creativos” para promover la paz mundial, o si simplemente estamos intentando “detener la hemorragia de la guerra” y prepararnos mejor para las que suponemos que están por venir». Es una pregunta sin respuesta, pero no difícil de contestar si consideramos la impotencia de la diplomacia internacional y europea ante un conflicto.

La Europa a la que aspiraba Schuman es un continente basado en el derecho internacional, donde se prefiere el diálogo a la confrontación armada, aunando recursos para garantizar que cualquier guerra no solo sea impensable, sino materialmente imposible.

El último llamamiento del Papa, «vox clamantis in deserto», está en consonancia con las enseñanzas que han caracterizado su pontificado desde sus inicios, así como con las de sus predecesores inmediatos. El 26 de junio de 2025, al recibir a los participantes de ROACO, León XIV dijo: «¿Cómo se puede creer, después de siglos de historia, que las acciones bélicas traen la paz y no se vuelven en contra de quienes las emprendieron?… ¿Cómo se puede seguir traicionando el deseo de paz del pueblo con falsa propaganda de rearme, en la vana ilusión de que la supremacía resuelve los problemas en lugar de alimentar el odio y la venganza? La gente ignora cada vez más la cantidad de dinero que fluye a los bolsillos de los mercaderes de la muerte, con el que se podrían construir hospitales y escuelas; ¡y en cambio, se destruyen los que ya se han construido!». El 11 de octubre del mismo año, al presidir la Vigilia Mariana por la Paz en la Plaza de San Pedro, dijo: «A los poderosos del mundo, a quienes guían los destinos de los pueblos: ¡tengan la audacia de desarmarse!». Una vez más, durante su visita a la Universidad La Sapienza de Roma la mañana del 14 de mayo de 2026, el Papa afirmó: «Durante el último año, el aumento del gasto militar en el mundo, y particularmente en Europa, ha sido enorme: no llamemos “defensa” a un rearme que incrementa las tensiones y la inseguridad, merma las inversiones en educación y sanidad, traiciona la confianza en la diplomacia y enriquece a élites indiferentes al bien común».

De las palabras del Pontífice se desprende una visión profundamente realista, consciente de las catástrofes a las que han conducido las guerras de los últimos años, caracterizadas por un armamento cada vez más sofisticado e “inteligente” que, sin embargo, ha acabado masacrando a un gran número de civiles inocentes. Al mismo tiempo, se trata de una perspectiva profundamente arraigada en el Evangelio: las palabras de Jesús, que algunos podrían interpretar como un signo de debilidad, son en realidad el camino para frenar la espiral de violencia y venganza, porque, como enseñó san Juan Pablo II, no hay paz sin justicia, pero no hay justicia sin perdón.

 𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: 𝐍𝐨 𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞𝐬 𝐏𝐫𝐞𝐝𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐂𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐨́𝐧 𝐲 𝐕𝐢𝐯𝐢𝐫 𝐆𝐮𝐚𝐫𝐝𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐑𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬

𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: 𝐍𝐨 𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞𝐬 𝐏𝐫𝐞𝐝𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐂𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐨́𝐧 𝐲 𝐕𝐢𝐯𝐢𝐫 𝐆𝐮𝐚𝐫𝐝𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐑𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬

Introducción

Podemos compartir el mismo altar, rezar el mismo Padre Nuestro y decir: “La paz esté contigo”.

Pero después evitar a alguien, guardar aquella conversación y seguir alimentando una herida.

La comunión cristiana no significa que nunca tendremos conflictos.

Significa que no permitiremos que el resentimiento tenga la última palabra.

Porque no podemos anunciar reconciliación mientras construimos muros dentro del corazón.

1. Dos citas bíblicas

“Como el Señor los perdonó, hagan ustedes lo mismo.”
Colosenses 3,13.

San Pablo no presenta el perdón como sentimiento opcional.

Nos pide recordar primero cuánto hemos recibido nosotros de Cristo.

Perdonar no significa llamar bueno a aquello que nos lastimó.

Significa negarnos a convertir la herida en residencia permanente.

“Si tu hermano peca contra ti, ve y corrígelo a solas.”
Mateo 18,15.

Jesús no nos enseña a esconder los conflictos.

Tampoco nos enseña a convertirlos en conversación comunitaria.

Primero habla con tu hermano.

No con cinco personas acerca de tu hermano.

La comunión también se protege aprendiendo a hablar donde corresponde.

2. Una enseñanza del Papa

El 1 de octubre de 2024, antes de comenzar la segunda sesión del Sínodo sobre la Sinodalidad, el Papa Francisco presidió una vigilia penitencial en la Basílica de San Pedro.

Allí planteó una pregunta especialmente fuerte:

“¿Cómo podríamos pretender caminar juntos sin recibir y dar el perdón que restablece la comunión en Cristo?”

Esto toca directamente nuestra vida comunitaria.

No basta organizar actividades sobre comunión.

Tenemos que aprender a reconciliarnos.

Una Iglesia que camina unida necesita personas capaces de pedir perdón.

También necesita corazones dispuestos a comenzar nuevamente.

3. Dos encíclicas

Fratelli Tutti, 227. Papa Francisco:

“La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza.”

Debe conducir hacia la reconciliación y el perdón.

Esto evita confundir perdón con silencio.

La comunión verdadera necesita verdad, justicia y misericordia.

Puedes hablar de una herida sin convertirla en arma.

Puedes buscar justicia sin desear destruir al responsable.

Dives in Misericordia, 14. San Juan Pablo II:

“El perdón es además la condición fundamental de la reconciliación.”

El Papa aclara también que perdonar no elimina las exigencias de justicia.

Esta distinción resulta fundamental.

Perdonar no siempre significa recuperar inmediatamente la misma confianza.

Significa comenzar a liberarnos de la lógica de la venganza.

4. Catecismo de la Iglesia Católica

Catecismo, 2840:

“No hay límite ni medida en este perdón.”

El Catecismo enseña que el amor de Dios es indivisible.

No podemos amar al Dios invisible mientras rechazamos amar al hermano.

Además, los numerales 2840-2845 relacionan directamente nuestra oración con el perdón recibido y ofrecido.

Por eso rezar “perdona nuestras ofensas” nunca debería convertirse en rutina.

Cada Padre Nuestro también examina nuestras relaciones.

5. Tres santos nos hablan

🙏 San Juan Crisóstomo:

“Nada nos asemeja tanto a Dios como estar siempre dispuestos a perdonar.”

Perdonar no te hace débil.

Te hace parecerte un poco más al Padre misericordioso.

❤️ San Juan de la Cruz:

“Donde no hay amor, ponga amor y sacará amor.”

No esperes siempre que el otro dé el primer paso.

Alguien tendrá que comenzar a romper el círculo.

✝️ San Juan de la Cruz:

“A la tarde te examinarán en el amor.”

Quizá Dios no preguntará cuántas discusiones ganamos.

Preguntará cuánto aprendimos a amar mientras caminábamos con otros.

La conclusión es sencilla.

La comunión no consiste en pensar todos igual.

Consiste en seguir reconociéndonos hermanos incluso cuando necesitamos reconciliarnos.

6. Tres acciones para esta semana

A. Ponle nombre al resentimiento.

Pregúntate quién aparece constantemente en tus conversaciones interiores.

No justifiques inmediatamente tus sentimientos.

Preséntalos primero delante de Jesús.

B. Habla con la persona, no solamente sobre ella.

Si es prudente y seguro, busca una conversación serena.

Habla para sanar, no para demostrar quién tenía razón.

C. Haz una oración incómoda.

Durante siete días, menciona ante Dios a quien te lastimó.

No necesitas sentir cariño inmediatamente.

Simplemente pide que Dios sane a ambos corazones.

7. Cierre y oración

Hay resentimientos que comenzaron con una herida verdadera.

Por eso esta reflexión no pretende minimizar tu dolor.

Pero existe una diferencia entre recordar una herida y alimentarla.

Francisco advirtió que una herida no perdonada puede convertirse en “un pedazo de guerra” dentro del corazón.

Y ninguna comunidad puede construir comunión acumulando pequeñas guerras interiores.

Podemos recibir la Eucaristía muchas veces.

Pero la Eucaristía también debe enseñarnos a convertirnos en comunión.

El mismo Jesús que recibimos nos envía hacia nuestros hermanos.

Maestro Jesús:

Tú conoces las heridas que todavía llevo conmigo.

Conoces nombres, conversaciones y recuerdos que aún me duelen.

No permitas que mi dolor se convierta en resentimiento.

Enséñame a perdonar sin negar la verdad.

Dame humildad para reconocer también mis propios errores.

Dame valentía para pedir perdón cuando corresponda.

Sana aquello que yo todavía no puedo sanar.

Que mi servicio construya puentes y nunca trincheras.

Que cuando reciba tu Cuerpo, aprenda también a recibir al hermano.

Haz de mi corazón un lugar de reconciliación.

Amén.

Resumen pastoral:

La comunión comienza cuando dejamos de alimentar aquello que mantiene separados nuestros corazones.

Pregunta final:

¿Hay alguien con quien compartes la misma fe, pero a quien todavía no has permitido regresar a tu corazón?

𝐏𝐚𝐳 𝐲 𝐛𝐢𝐞𝐧, 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐞𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞,
𝐇𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐚𝐪𝐮𝐢́ 𝐓𝐮́ 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐞𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭𝐨
𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚

#CristoReyRadio #RadioCatolica #EnClaveDeCristo #CiudadJuárez #ElPasoTX

@destacar @seguidores @fansdestacados

𝙬𝙬𝙬.𝙘𝙧𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙚𝙮𝙧𝙖𝙙𝙞𝙤.𝙘𝙤𝙢.𝙢𝙭
𝘾𝙧𝙞𝙨𝙩𝙤 𝙍𝙚𝙮 𝙍𝙖𝙙𝙞𝙤 1110 𝙖𝙢, 11 𝘼𝙉̃𝙊𝙎,
𝙏𝙪 𝙧𝙖𝙙𝙞𝙤, 𝙙𝙤𝙣𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙛𝙚 𝙨𝙚 𝙚𝙨𝙘𝙪𝙘𝙝𝙖…
𝙮 𝙚𝙡 𝙖𝙡𝙢𝙖 𝙚𝙣𝙘𝙪𝙚𝙣𝙩𝙧𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙪𝙚𝙡𝙤.

Showing 4 of 778 results