Reflexión para la noche El Verdadero Amor se Prueba en los Conflictos. No es Fácil Amar en Comunidad… Pero Ahí Empieza el Evangelio.

Reflexión para la noche
El Verdadero Amor se Prueba en los Conflictos.
No es Fácil Amar en Comunidad… Pero Ahí Empieza el Evangelio.

INTRO

Todos soñamos con una comunidad unida, donde todos piensen igual, nunca existan malentendidos y siempre reine la paz. Pero esa comunidad perfecta no existe… porque la Iglesia está formada por personas reales, con historias, heridas, temperamentos y procesos distintos.

Lo sorprendente es que Jesús nunca dijo que sería fácil vivir en comunidad. Lo que sí prometió es que ahí, precisamente ahí, aprenderíamos a amar como Él ama.

Los conflictos no destruyen una comunidad. Lo que realmente la destruye es el orgullo, el silencio, el chisme y la falta de perdón.

DESARROLLO

Jesús eligió doce apóstoles completamente diferentes. Había pescadores impulsivos, un recaudador de impuestos, un zelote revolucionario, personas con caracteres opuestos… y aun así los llamó a caminar juntos.

¿Por qué?

Porque el Evangelio no consiste en reunir personas compatibles, sino en transformar corazones.

Muchas veces esperamos que cambie el hermano que nos molesta.

Pero Dios, antes de cambiarlo a él… quiere cambiar nuestra manera de reaccionar.

San Pablo escribe:

*”Sean humildes, amables y pacientes; sopórtense unos a otros con amor.”* (Efesios 4,2)

Fíjate bien…

No dice: “Toleren al hermano perfecto.”

Dice: **sopórtense con amor.**

Porque amar cuando todo va bien es sencillo.

El verdadero discípulo aparece cuando alguien lo contradice, cuando no lo reconocen, cuando no piensan igual, cuando lo corrigen o cuando siente que fue tratado injustamente.

El enemigo disfruta sembrando división.

Empieza con pequeñas cosas:

“Ya no me saludó…”

“No me tomó en cuenta…”

“Siempre hacen lo mismo…”

“Ya no voy a servir.”

Y poco a poco una herida pequeña termina convirtiéndose en una pared enorme.

Jesús propone otro camino.

Hablar.

Escuchar.

Perdonar.

Corregir con caridad.

Aceptar que nosotros también nos equivocamos.

La humildad no consiste en tener siempre la razón.

Consiste en poner la unidad por encima del orgullo.

Hay ocasiones en que será necesario poner límites sanos.

No todas las relaciones serán cercanas.

No todos serán nuestros mejores amigos.

Pero todos siguen siendo nuestros hermanos.

Y eso cambia completamente la forma de tratarlos.

La comunidad no crece cuando todos piensan igual.

Crece cuando, pensando distinto, siguen amándose.

CIERRE

Pregúntate hoy:

¿Estoy construyendo comunión… o alimentando división?

¿Mis palabras acercan a las personas… o las separan?

¿Busco tener la razón… o busco parecerme más a Cristo?

Recordemos que algún día nadie nos preguntará cuántos ministerios tuvimos, cuántas predicaciones dimos o cuántos proyectos organizamos.

Nos preguntará algo mucho más profundo:

**¿Cómo trataste a los hijos que Yo tanto amé?**

Porque el Evangelio comienza en el altar…

Pero se demuestra en la manera en que tratamos al hermano que tenemos sentado a nuestro lado.

Que nuestras comunidades no sean conocidas por sus conflictos…

Sino por la forma extraordinaria en que aprendieron a perdonarse.

Paz y bien, Dios por delante,
Hasta aquí Tú hermano en Cristo
Jorge Gutiérrez García

#EvangelioVivo #VidaEnComunidad #Perdón #Unidad #AmorFraterno #Servidores #IglesiaCatólica #DiscípulosDeCristo #Humildad #Comunión #JesúsNosEnseña #ConstruyendoPuentes #JorgeGutierrezGarcia

0 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *