𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: “𝐏𝐞𝐝𝐫𝐨 𝐍𝐨 𝐏𝐢𝐝𝐢𝐨́ 𝐪𝐮𝐞 𝐂𝐚𝐥𝐦𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐌𝐚𝐫… 𝐏𝐢𝐝𝐢𝐨́ 𝐕𝐚𝐥𝐨𝐫 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐂𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫 𝐇𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐉𝐞𝐬𝐮́𝐬”. No Siempre Dudamos de Dios… A Veces Dudamos de que Realmente Nos Esté Llamando
𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: “𝐏𝐞𝐝𝐫𝐨 𝐍𝐨 𝐏𝐢𝐝𝐢𝐨́ 𝐪𝐮𝐞 𝐂𝐚𝐥𝐦𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐌𝐚𝐫… 𝐏𝐢𝐝𝐢𝐨́ 𝐕𝐚𝐥𝐨𝐫 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐂𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫 𝐇𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐉𝐞𝐬𝐮́𝐬”. No Siempre Dudamos de Dios… A Veces Dudamos de que Realmente Nos Esté Llamando
INTRO
Hay una diferencia enorme entre pedirle a Jesús que elimine la tormenta y preguntarle: “Señor, ¿quieres que camine hacia Ti en medio de ella?”. Pedro no esperó condiciones perfectas. Pero tampoco saltó impulsivamente. Primero preguntó. Después escuchó una sola palabra: “Ven”. Quizá tu problema no sea falta de fe. Quizá necesitas discernir si esa voz que te inquieta realmente viene de Cristo.
1. DOS CITAS BÍBLICAS
Mateo 14,28-29
“Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”.
Jesús respondió simplemente: “Ven”. Pedro entonces abandonó la seguridad de la barca. ([Vatican News][1])
Aquí aparece algo profundamente cristiano. Pedro no inventa su propia misión. Primero busca confirmar la voluntad del Maestro.
La fe no consiste en lanzarnos hacia cualquier aventura. Consiste en atrevernos cuando reconocemos la voz de Cristo.
Hay decisiones que parecen imposibles desde nuestra lógica. Perdonar. Servir nuevamente. Comenzar una misión. Permanecer fieles. Dar un paso que llevamos meses posponiendo.
La pregunta correcta no siempre será: “¿Puedo hacerlo?”.
La pregunta puede ser mucho más profunda:
“Jesús, ¿eres Tú quien me está llamando?”.
Juan 10,27
“Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen”.
La vocación cristiana comienza escuchando antes de caminar.
Esto también protege nuestra fe del voluntarismo. No todo deseo personal representa automáticamente una llamada de Dios.
Primero escuchamos. Después discernimos. Finalmente respondemos.
Pedro caminó porque antes hubo un “Ven”.
2. UNA ENSEÑANZA DE UN PAPA
Papa Francisco. Mensaje para la 57ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, publicado el 8 de marzo de 2020.
Francisco utilizó precisamente la escena de Pedro caminando sobre las aguas para explicar la vocación cristiana.
Vatican News recoge esta afirmación:
“La vocación, más que una elección nuestra, es respuesta a un llamado gratuito del Señor”. ([Vatican News][2])
El Papa explica que Dios quiere hacernos capaces, como Pedro, de “caminar sobre las aguas”. Eso significa poner nuestra existencia al servicio del Evangelio.
Pero Francisco reconoce algo muy humano. Tenemos entusiasmo y deseos sinceros. También cargamos temores, fragilidades y dudas.
Por eso discernir una vocación no significa nunca sentir miedo.
Significa descubrir que la voz de Cristo pesa más que nuestros temores.
El 13 de agosto de 2023, comentando Mateo 14, Francisco volvió sobre esta escena. Recordó que Cristo viene precisamente cuando atravesamos oscuridades y vientos contrarios. ([Vatican News][3])
Jesús no siempre elimina primero las olas.
A veces entra en ellas para encontrarnos.
3. DOS ENCÍCLICAS
Lumen fidei, n. 4. Papa Francisco.
“La fe nace del encuentro con el Dios vivo”.
Esta frase concentra algo esencial. Nuestra fe no comienza principalmente con proyectos. Comienza encontrándonos con Alguien que nos llama y nos ama. ([Vaticano][4])
Por eso una comunidad necesita preguntarse constantemente:
“¿Esto nace verdaderamente del encuentro con Cristo?”.
Podemos organizar mucho y escuchar poco.
Podemos llenar calendarios mientras vaciamos el corazón.
Lumen fidei, n. 53.
“La fe no es un refugio para gente pusilánime”.
El texto explica después que la fe descubre una gran llamada: la vocación al amor. ([Vaticano][4])
La fe auténtica no nos encierra en lugares seguros.
Nos hace capaces de responder.
El cristiano no pregunta únicamente: “¿Dónde estaré más cómodo?”.
También pregunta: “¿Dónde puedo amar como Cristo me pide?”.
4. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
Catecismo, n. 144.
“Obedecer […] en la fe es someterse libremente a la palabra escuchada”. ([Vatican News][5])
Esta definición ilumina perfectamente a Pedro.
Primero escuchó: “Ven”.
Después movió los pies.
La obediencia cristiana no significa actuar ciegamente. Significa escuchar a Dios y responder libremente.
Abraham salió sin conocer completamente el camino. María pronunció su fiat sin conocer cada detalle futuro.
Dios normalmente entrega suficiente luz para el siguiente paso.
No siempre entrega el mapa completo.
5. TRES SANTOS QUE NOS AYUDAN A COMPRENDERLO
San John Henry Newman 🙏
“Guíame, Luz amable, entre tanta tiniebla”.
Newman comprendió que seguir a Dios implica avanzar incluso sin verlo todo. La fe necesita luz suficiente para caminar, no control absoluto del futuro.
Santa Teresa de Jesús 🌊
“Nada te turbe, nada te espante”.
No significa negar las dificultades. Significa recordar quién permanece cuando todo alrededor parece moverse.
San Francisco Javier 🔥
Su vida misionera muestra una fe dispuesta a atravesar fronteras enormes. No esperó comodidad para anunciar a Cristo.
Estas tres vidas enseñan algo importante.
El discípulo no necesita ausencia de miedo.
Necesita una presencia mayor que su miedo.
6. DOS FILÓSOFOS CATÓLICOS
Gabriel Marcel
Para Marcel, la esperanza auténtica supera el simple optimismo. No significa afirmar ingenuamente que todo terminará como queremos.
Esperar supone confiar y permanecer abiertos al misterio. El creyente camina porque su existencia descansa finalmente en Dios.
Jacques Maritain
Maritain destacó que la libertad humana alcanza plenitud orientándose hacia la verdad y el bien.
Seguir una llamada de Dios no destruye nuestra libertad. La eleva hacia aquello para lo cual fuimos creados.
7. TRES ACCIONES PARA ESTA SEMANA
A. Pregunta antes de actuar.
Dedica diez minutos de silencio ante Jesús.
Pregunta solamente:
“Señor, ¿qué me estás pidiendo ahora?”.
Después guarda silencio. No respondas tú mismo demasiado rápido.
B. Identifica tu “barca”.
Escribe aquello que actualmente te proporciona seguridad.
Puede ser comodidad, reconocimiento, rutina, miedo o control.
Pregúntate si esa seguridad está impidiendo alguna respuesta generosa.
C. Da solamente un paso.
No intentes caminar todo el océano esta semana.
Haz esa llamada. Pide perdón. Regresa al servicio. Comienza aquella formación. Acércate nuevamente a los sacramentos.
Cuando Jesús dice “Ven”, un paso obediente vale muchísimo.
8. EJEMPLO COTIDIANO Y TESTIMONIO
Imagina que alguien recibe una propuesta para dirigir un nuevo ministerio parroquial.
Su primera reacción puede ser:
“No estoy preparado”.
Después aparecen veinte razones perfectamente razonables.
“No tengo tiempo”.
“Otros saben más”.
“¿Qué pensarán si fracaso?”.
“Tal vez escogieron a la persona equivocada”.
Y probablemente la favorita:
“Señor, mándame una señal… pero que venga certificada”.
El discernimiento cristiano cambia la pregunta.
Ya no pregunta únicamente:
“¿Me siento capaz?”.
Pregunta:
“¿Cristo me está llamando?”.
Porque sentirse incapaz no demuestra ausencia de vocación.
Moisés se sintió incapaz. Jeremías también. Pedro terminó hundiéndose.
Y Dios siguió llamándolos.
Un testimonio contemporáneo especialmente significativo aparece en la vida de San Óscar Romero.
Romero no comenzó siendo la figura profética que después conocería el mundo. Su ministerio episcopal fue transformándose ante el sufrimiento concreto de su pueblo.
La realidad terminó exigiéndole decisiones difíciles y una palabra pastoral cada vez más valiente.
Su camino recuerda algo fundamental.
Dios puede llamarnos precisamente desde aquello que rompe nuestros planes.
La vocación muchas veces aparece disfrazada de interrupción.
9. ORACIÓN AL MAESTRO
Maestro Jesús:
cuando el viento me haga dudar, enséñame a reconocerte.
Cuando tenga miedo de equivocarme, dame sabiduría para discernir.
No permitas que confunda prudencia con comodidad.
Tampoco permitas que confunda impulsividad con fe.
Si eres Tú quien me llama, pronuncia nuevamente tu “Ven”.
Dame un corazón atento para escucharlo.
Dame humildad para pedir ayuda cuando comience a hundirme.
Y dame valentía para abandonar aquello que me impide seguirte.
No necesito dominar el mar.
Necesito aprender a caminar mirándote.
Amén.
CONCLUSIÓN PASTORAL
Pedro nos deja una enseñanza extraordinaria.
Antes de caminar preguntó.
Mientras caminaba dudó.
Cuando comenzó a hundirse gritó.
Y cuando gritó encontró una mano.
Eso también es discipulado.
La madurez espiritual no consiste en convertirnos en personas invulnerables. Consiste en aprender quién nos llama, hacia quién caminamos y a quién gritamos cuando nuestras fuerzas fallan.
La fe no siempre cambia inmediatamente las circunstancias.
Pero cambia el lugar donde ponemos nuestra confianza.
Imagen mental breve:
Una barca detrás. Una tormenta alrededor. Pedro avanzando sobre aquello que debería hundirlo. Y delante de él, Jesús extendiendo la mano.
Resumen pastoral:
No necesitas tener controlado el océano cuando has reconocido la voz de quien te dice: “Ven”.
Tal vez llevas meses pidiéndole a Jesús que calme una situación. Pero hoy la pregunta podría ser diferente:
¿Y si Jesús no te está llamando a esperar que desaparezca la tormenta, sino a dar tu próximo paso hacia Él?
𝐏𝐚𝐳 𝐲 𝐛𝐢𝐞𝐧, 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐝𝐞𝐥𝐚𝐧𝐭𝐞,
𝐇𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐚𝐪𝐮𝐢́ 𝐓𝐮́ 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐞𝐧 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭𝐨
𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚
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𝙬𝙬𝙬.𝙘𝙧𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙚𝙮𝙧𝙖𝙙𝙞𝙤.𝙘𝙤𝙢.𝙢𝙭
𝘾𝙧𝙞𝙨𝙩𝙤 𝙍𝙚𝙮 𝙍𝙖𝙙𝙞𝙤 1110 𝙖𝙢, 11 𝘼𝙉̃𝙊𝙎,
𝙏𝙪 𝙧𝙖𝙙𝙞𝙤, 𝙙𝙤𝙣𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙛𝙚 𝙨𝙚 𝙚𝙨𝙘𝙪𝙘𝙝𝙖…
𝙮 𝙚𝙡 𝙖𝙡𝙢𝙖 𝙚𝙣𝙘𝙪𝙚𝙣𝙩𝙧𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙪𝙚𝙡𝙤.

