Reflexión Jorge Gutiérrez García / Tema: Antes de Servir, Arrodíllate ante El Cuerpo de Cristo en el Altar: El Secreto de los Grandes Servidores

Reflexión Jorge Gutiérrez García / Tema: Antes de Servir, Arrodíllate ante El Cuerpo de Cristo en el Altar: El Secreto de los Grandes Servidores

Intro

¿Quieres servir mejor? ¿Quieres que tu ministerio, tu familia o tu trabajo den fruto? Existe un secreto que los grandes servidores de Dios han descubierto. No comienza en el escenario. No empieza con un micrófono. No nace en una reunión. Comienza de rodillas ante Jesús Eucaristía. Antes de servir a Cristo en los hermanos, hay que reconocerlo en el altar. Allí nace la fuerza que sostiene a los verdaderos discípulos.

1. Dos citas bíblicas

Juan 6,51

“Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.”

Reflexión:

Jesús no dejó solamente enseñanzas. Se quedó con nosotros. El servidor cristiano no trabaja para una idea. Sirve a una Persona viva que permanece en la Eucaristía. Quien se alimenta de Cristo aprende a amar como Cristo.

Lucas 10,39-42

“María, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.”

Reflexión:

Marta servía. María adoraba. Jesús no corrigió el servicio de Marta, sino el orden de sus prioridades. Primero escuchar. Primero contemplar. Luego actuar. El servicio sin oración termina agotando. La adoración renueva el corazón.

2. Un Papa

Papa Benedicto XVI.

21 de agosto de 2005. Jornada Mundial de la Juventud en Colonia, Alemania.

Durante la Misa de clausura, en el contexto del Año de la Eucaristía convocado por san Juan Pablo II, Benedicto XVI enseñó:

“La Eucaristía debe convertirse en el centro de nuestra vida”. ([Vaticano][1])

Contexto histórico:

Europa vivía una fuerte secularización. Muchos jóvenes buscaban sentido en medio de una cultura cada vez más alejada de Dios. Benedicto XVI recordó que la verdadera renovación del mundo no nace de estrategias humanas, sino del encuentro con Cristo presente en la Eucaristía. Invitó a los jóvenes a pasar de la adoración a la misión. ([Vaticano][1])

3. Dos referencias de encíclicas

Ecclesia de Eucharistia, san Juan Pablo II, n. 25

“La Iglesia vive de la Eucaristía.”

Explicación pastoral:

No es una devoción opcional. Es la fuente de la vida cristiana. Un servidor que descuida la Eucaristía termina sirviendo con sus propias fuerzas. Quien vive de la Eucaristía sirve con la fuerza de Cristo.

Deus Caritas Est, Benedicto XVI, n. 14

“El amor al prójimo es un camino para encontrar también a Dios.”

Explicación pastoral:

La adoración auténtica siempre conduce al servicio. Quien se arrodilla ante Jesús en el altar aprende a reconocerlo en el enfermo, el pobre, el anciano y el hermano que necesita ayuda.

4. Catecismo de la Iglesia Católica

Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1324

“La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana.”

Explicación sencilla:

La fuente es el lugar donde nace el agua. El culmen es la cima de la montaña. Todo servicio cristiano comienza en la Eucaristía y regresa a ella. Allí encontramos dirección, fuerza y sentido.

5. Frases de santos

San Pedro Julián Eymard:

“La Eucaristía es el sol de mi vida.” ☀️

Santa Teresa de Calcuta:

“Cuando miras el Crucifijo entiendes cuánto te amó Jesús; cuando miras la Eucaristía entiendes cuánto te ama ahora.” ❤️

San Manuel González:

“Ahí está Jesús. No lo dejéis solo.” 🙏

Conclusión breve:

Los grandes servidores no nacen de la actividad constante. Nacen de largas horas junto al Maestro.

6. Dos filósofos católicos

Jacques Maritain.

Enseñó que la acción cristiana debe brotar de la contemplación. Una sociedad cambia cuando hombres y mujeres transformados por Dios salen a servir.

Josef Pieper.

Explicó que la vida interior sostiene toda obra humana auténtica. Sin contemplación, el trabajo pierde profundidad y termina vaciándose de sentido.

7. Tres acciones prácticas

A. Dedica quince minutos esta semana a una visita al Santísimo.

B. Antes de iniciar cualquier servicio, haz una oración breve frente al altar.

C. Ofrece una ayuda concreta a alguien después de haber participado en la Eucaristía.

8. Ejemplo cotidiano y testimonio

Ejemplo cotidiano:

Un paramédico termina una guardia agotadora. Antes de volver a casa entra cinco minutos a una capilla. No lleva discursos. No lleva peticiones largas. Solo permanece en silencio ante Jesús. Sale con paz. Nada cambió alrededor. Pero cambió su corazón.

Testimonio contemporáneo:

El beato Carlo Acutis dedicaba tiempo frecuente a la adoración eucarística. Decía que la Eucaristía era “mi autopista al cielo”. Su amor por Jesús en el altar lo llevó a evangelizar a otros jóvenes con alegría, creatividad y sencillez.

Imagen mental breve:

Imagina una vela encendida frente al Santísimo. Mientras permanece cerca de la llama, brilla. Cuando se aleja, se apaga lentamente. Así ocurre con nuestra alma.

Resumen pastoral de cierre en una frase:

Quien aprende a arrodillarse ante Cristo termina levantándose para servir mejor a todos.

Oración al Maestro

Señor Jesús Eucaristía, enséñanos a buscarte antes de actuar. Que nuestras manos sirvan, pero que nuestro corazón permanezca siempre junto a Ti. Danos humildad para adorarte y generosidad para servirte en los hermanos. Amén.

Pregunta final

Si Jesús te está esperando hoy en el altar, ¿qué excusa estás dispuesto a dejar para encontrarte con Él?

Reflexión Jorge Gutiérrez García / Tema: Antes de Servir, Arrodíllate ante El Cuerpo de Cristo en el Altar: El Secreto de los Grandes Servidores

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El Papa en Barcelona: Ser testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz

El Papa en Barcelona: Ser testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz

El primer encuentro del León XIV en Barcelona ha tenido lugar en la catedral de la Santa Cruz y de Santa Eulalia para la oración de la Hora Media. En su homilía, el Pontífice recordó que, en la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu. Asimismo, exhortó a no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día.

Rocio Lancho García – Ciudad del Vaticano

El Papa León XIV ha llegado a Barcelona procedente de Madrid este martes 9 de junio, iniciando así la segunda etapa de su viaje a España. A su llegada al aeropuerto de El Prat, el Santo Padre fue recibido por algunos representantes de la Generalitat de Catalunya. Desde allí se ha trasladado en coche hasta la catedral de Barcelona, para la oración de la Hora Media.

Al llegar a la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, el Papa fue recibido por el arzobispo metropolitano de Barcelona, el cardenal Juan José Omella Omella. Posteriormente entró en una de las capillas para un momento de oración delante de Santísimo Sacramento y, sucesivamente, recorrió la nave central. Tras unas palabras de bienvenida del cardenal Omella, el Santo Padre pronunció  su homilía, en la que leyó algunos fragmentos en catalán.   

Hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana

Haciendo referencia a la lectura proclamada, León XIV reflexionó sobre dos imágenes: la Esposa y el Cuerpo. La primera, explicó el Papa, nos recuerda que la Iglesia, y en particular esta asamblea, rica de dones y carismas y de la variedad de las historias de cada uno, es ante todo una Esposa amada.

“Dios os ha querido aquí, porque ama en vosotros y en vuestro estar juntos una belleza y una bondad únicas y sagradas”, aseguró a los presentes. Asimismo, subrayó que la Iglesia “es fruto de un acto de amor que la precede y que viene de Dios” y, ante todo, “crece dejándose amar por Él, unida, con corazón humilde y agradecido, porque sólo quien se deja amar por Dios puede construir, con los demás, las obras del amor”.

Haciendo referencia a unas palabras que el Papa Francisco dedicó a esta comunidad diocesana, León XIV explicó que el “clima que estamos llamados a difundir en nuestros ambientes” debe ser “un clima de familia, en el que se vive juntos, conscientes de la filiación y de la llamada común, solidarios, abiertos, capaces de misericordia, de sacrificio, de atención recíproca, de perdón”. También evocó unas palabras de su predecesor Juan Pablo II durante su visita a esta ciudad en 1982, cuando animó a “proclamar ante la Iglesia que esta ciudad y esta región son un hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana”. En sus palabras – prosiguió el Papa – encuentran un lugar los rostros de tantos hermanos y hermanas que entre vosotros se han entregado y se entregan para construir armonía y comunión, más allá de toda polarización. Según afirmó León XIV, estas personas hoy se ven confirmadas en la vitalidad de las numerosas obras de anuncio, de formación y de caridad de las que todos vosotros sois animadores y protagonistas.

Oración de la Hora Media en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia

Oración de la Hora Media en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia   (@Vatican Media)

En la riqueza de los dones recibidos somos fuertes

En segundo lugar, el Papa profundizó sobre el Cuerpo: “Si Cristo es el Esposo que nos amó primero, Él es también la Cabeza a la que estamos unidos como miembros de un único organismo, unos al servicio de otros”, “todos animados por la acción del mismo Espíritu, todos llamados a la misma santidad”. El Papa destacó la importancia de este aspecto porque “nos recuerda que para nosotros trabajar juntos no es una elección de ‘estilo’, sino una necesidad fisiológica”, y a la que “correspondemos poniendo en juego los carismas recibidos en el respeto de los ministerios confiados”. Es el Espíritu quien, “nos impulsa no sólo a entregarnos sin reservas allí donde la Providencia nos llama, sino a hacerlo según los designios de Dios, en la obediencia y en la confianza”, indicó el Pontífice.

En esta misma línea reflexionó sobre la “variedad y la importancia de los roles y de las misiones que encontramos entre nosotros”, asegurando que el mensaje es siempre el mismo: “en la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu”. Por ello, León XIV advirtió de la importancia de “no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día”.

Testigos y profetas de unidad

En un mundo desgarrado por guerras y divisiones, y en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, el Papa invitó a ser “mártires”, es decir, “testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias”. Queremos responder nuestros ‘sí’, – afirmó el Pontífice – dispuestos, en lo que sea necesario, a morir a nosotros mismos, a perdernos para reencontrarnos, a renunciar a lo superfluo para construir sobre lo que es esencial y dura para siempre.

Para concluir su intervención, el Obispo de Roma recordó las palabras de Jesús en la Última Cena: “Yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí”.

Al finalizar, el Papa fue a la cripta para un momento de oración delante de la tumba de santa Eulalia. Después salió a la calle e improvisó un saludo a la multitud que le esperaba. Sucesivamente, acude a la Casa Arzobispal donde comerá y se reunirá de forma privada con el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa i Roca, y a los miembros de la Orden Agustina.

Oración para el martes 9 de junio de 2026.San Efren, Obispo y Doctor de la Iglesia.

Oración para el martes 9 de junio de 2026.
San Efren, Obispo y Doctor de la Iglesia.

Amado Dios, hoy me presento ante Ti para darte las gracias porque me has dado un nuevo día de vida para poder salir adelante y realizar todos mis proyectos. Señor, Tú eres mi tierra firme, mi refugio y mi fortaleza; si Tú estás conmigo de nada voy a temer, pues confío plenamente en Ti y en tus designios.

Padre eterno, te pido que en este nuevo día seas Tú renovándome y sosteniéndome. Por favor tómame de la mano y orienta mi destino por caminos de victoria y regocijo.

Decididamente pongo todos mis anhelos y mis esperanzas en tus manos, pues Tú eres mi pastor y contigo nada me faltará.

Te pido también amado Dios, que mires mi vida y mis necesidades. Tú mejor que nadie conoces mis alegrías, mis planes y también mis angustias. Por favor cúbreme con tu hermoso manto de luz y de amor y susurra a mi oído palabras de fe y sabiduría, para poder tomar buenas decisiones y acercarme a mis sueños.

Señor, te suplico que bendigas mi vida y la vida de mi familia. Cólmanos de tu amor, de tu ímpetu y de tu paz, ayúdanos a cumplir con nuestras obligaciones de la mejor manera posible, protégenos de todo mal y del enemigo mal intencionado y permítenos regresar a nuestro hogar en la noche con la satisfacción del deber cumplido.

Amado Dios, Tú eres mi fuerza y también mi esperanza, es por eso que aun en medio de la más violenta de las tormentas, yo no me rindo y confío en que después de la oscuridad, vendrán nuevos y soleados amaneceres.

Tú eres mi guía y el tranquilo valle de agua fresca donde sació mi sed. Por favor acompáñame en este y cada día de mi vida y nunca te apartes de mí lado, porque a cada instante necesito más de Ti, Amén.

Confío y soy feliz, pues el amor de Dios no conoce limite y Dios seguirá concediéndome las peticiones de tu alma y tu corazón, Amén.

Haciendo esta oración con muchísima fe y alegría me permitirá acercarme a Dios para darle gracias por cada una de las bendiciones que me ha dado y por todos los hermosos regalos que están por llegar. Hablo con Dios, pongo mi vida y mis anhelos en sus manos y Dios seguirá dándome maravillosas respuestas.

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El Papa a la Comunidad diocesana: La bondad de pocos puede vencer el miedo de muchos

El Papa a la Comunidad diocesana: La bondad de pocos puede vencer el miedo de muchos

La tarde de este lunes, 8 de junio, el Papa León XIV encontró a la Comunidad diocesana de Madrid, en el Estadio Santiago Bernabéu. A los representantes de esta Iglesia particular, el Pontífice les recordó que, “hay que volver a aprender el arte espiritual de ser cordiales, sin el cual incluso el anuncio del Evangelio corre el riesgo de convertirse en una repetición impersonal y, al perder eficacia, deja espacio a la frustración y la desconfianza”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“La bondad, aunque sea de unos pocos, puede vencer el miedo de muchos. Sed, para todos, como una Biblia abierta: que en vuestros rostros y en vuestra vida se pueda encontrar la Palabra de Dios. El amor, efectivamente, es el lenguaje que hace que todos se sientan como en casa”, este fue el aliento del Papa León XIV a los participantes en el Encuentro con la Comunidad diocesana de la capital española, a quienes encontró este lunes, 8 de junio, en el Estadio Santiago Bernabéu, de Madrid, España.

El arte de la polifonía, la unidad en la diversidad

Tras haber escuchado los testimonios de los representantes de las diferentes realidades de la Iglesia madrileña, el Santo Padre manifestó su alegría de poder unir su voz a este gran himno de fe, a la de una familia eclesial que está aprendiendo el arte de la polifonía, es decir, de la unidad en la diversidad. Y comentando las palabras que le dirigió el Arzobispo de Madrid, el Papa dijo que, “los números, los datos y los hechos no son suficientes para generar comunidad”.

“Nuestro corazón necesita cantar, es decir, interpretar los acontecimientos y las situaciones celebrando con los demás el sentido que irradian. Para la Iglesia, esto ocurre de manera singular en la liturgia, el gran Memorial de la historia que nos ha salvado”.

Ingreso del Papa al estadio Santiago Bernabéu

Ingreso del Papa al estadio Santiago Bernabéu   (@Vatican Media)

También hoy el amor de Cristo nos apremia

En este sentido, el Papa León señaló que, el canto es una expresión esencial de la vida y la cultura cristiana, capaz de transmitir tanto alegría como esperanza en medio de las dificultades. Por ello, la Iglesia diocesana está llamada a ser testigo del Evangelio en diversos ámbitos de la sociedad, acompañando a las personas en su búsqueda de nuevas oportunidades. De ahí que el Pontífice indicó que, la alegría cristiana no es una emoción pasajera, sino una actitud profunda y permanente que fortalece a la comunidad y refleja el mensaje de los apóstoles, quienes invitan constantemente a vivir con alegría.

“Es la Evangelii gaudium, una respuesta coral a la obra de Dios en Jesucristo: su vida, muerte y resurrección han cambiado para siempre la percepción de la historia de quienes lo han encontrado y seguido, aunque sea de formas y por caminos diferentes. También hoy el amor de Cristo nos apremia (cf. 2 Co 5,14) —el verbo que utiliza san Pablo, synèchei, significa además ‘nos cautiva’, ‘nos mantiene unidos’, ‘nos posee’— y así nos llama a la responsabilidad de la acción”.

El Bautismo cambia verdaderamente la vida

Y al referirse a uno de los testimonios, el Santo Padre indicó que, el Bautismo transforma profundamente la vida de las personas al centrar sus valores, prioridades y acciones en Cristo. Gracias a este sacramento, los dones y capacidades individuales dejan de orientarse únicamente al beneficio personal y pasan a ponerse al servicio de los demás y del bien común. No hay que temer el hecho de que nunca produzca uniformidad.

“Al respecto, el Nuevo Testamento da testimonio, en la variedad de sus voces, de la comunión en la diversidad, es decir, de la comprensión que desapareció en Babel, donde todos, según el relato bíblico, obligados a un proyecto totalitario y meramente humano, terminaron por no entender a su prójimo”.

El saludo del Papa a los fieles de Madrid

El saludo del Papa a los fieles de Madrid   (@Vatican Media)

En la pluralidad de voces existe la posibilidad de edificar juntos

Y al citar el numeral 10 de la Encíclica Magnifica humanitas, el Papa León propone como alternativa a la homologación y confusión, la figura de Nehemías, que involucra a toda la comunidad para reconstruir los muros de Jerusalén.

«Hoy, reconstruir significa reconocer que, en la pluralidad de voces y visiones que a veces recuerda la dispersión de las lenguas, existe, sin embargo, una posibilidad luminosa: la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común en el cual hacer crecer la justicia y la fraternidad. Y, en esta obra compartida, los cristianos encuentran su propia forma de construir: orientar la acción hacia Dios, para que, bajo su luz, el pluralismo no se disperse en el desorden, sino que, en la práctica de la sinodalidad, se convierta en el espacio en el que la humanidad recupere sus cimientos sólidos y su fin último».

Una relación especial entre la Iglesia y la ciudad

Por ello, el Santo Padre subrayó que, existe una relación especial entre la Iglesia y la ciudad, que se vuelve más importante en los tiempos de cambio. Esta relación se manifiesta tanto en los vínculos personales y comunitarios como en la presencia de asociaciones e instituciones. En las grandes ciudades, la misión cristiana adquiere características propias al desarrollarse en medio de una cultura urbana nueva y en constante evolución.

“La claridad sobre este punto ha madurado mucho a lo largo del camino sinodal, lo que nos ha permitido conocernos y escucharnos con mayor profundidad en los contextos en los que la comunidad diocesana vive y se configura. La pregunta que se vuelve más importante es: lo que somos y hacemos como cristianos, ¿llega «allí donde se gestan los nuevos relatos y paradigmas», o sea, a los «núcleos más profundos del alma de las ciudades» (ibíd. 74). Es cierto que dar una respuesta puede ser difícil, pero es posible si buscamos juntos la verdad”.

Hay que cultivar la conciencia de que la verdad es sinfónica

De ahí que el Pontífice recuerda que, para llegar al corazón de la ciudad hay que cultivar la conciencia de que la verdad es sinfónica y siempre nos supera, cultivar el deseo de encontrar al Resucitado, que siempre va por delante de nosotros, nos precede y tal vez ya esté presente donde aún no lo hemos buscado. Por eso, buscarlo y seguirlo es la condición para indicarlo: de lo contrario, no hay evangelización, y hoy podemos entender esto mejor que en el pasado.

“En las grandes ciudades, más que en otros lugares, a veces nos parece que ya no tenemos los mapas para movernos con seguridad. Entonces hay que volver a aprender el arte espiritual de ser cordiales, sin el cual incluso el anuncio del Evangelio corre el riesgo de convertirse en una repetición impersonal y, al perder eficacia, deja espacio a la frustración y la desconfianza”.

Dios conoce uno a uno los corazones de sus habitantes

Asimismo, el Papa León XIV señaló que, Madrid es una gran ciudad donde conviven tradiciones y “almas” diferentes. Dios conoce uno a uno los corazones de sus habitantes. Los conoce como sólo Él sabe y puede hacerlo, es decir, en el amor y, por tanto, en la libertad. Él es misericordia infinita y quiere que todos se salven. Lo desea hasta el punto de hacerse carne y cargar sobre sí todo el pecado, el mal y lo negativo del mundo. ¡He aquí a Jesucristo! ¡He aquí la Buena Nueva, la gracia que hemos recibido y que estamos llamados a compartir con todos! Porque todos, sin excepción, están hechos para la vida y para la vida en plenitud.

“La presencia de la Iglesia en una gran ciudad es una parábola de este misterio de salvación. Me viene a la mente el libro de Jonás, una joya de la Biblia que os invito a leer o a releer, personalmente y en comunidad. No es fortuito que fuera precisamente en las ciudades donde los apóstoles implantaron la Iglesia naciente, encontrándose no sólo con el rechazo, sino también con la acogida allí donde, de forma más natural, las personas se enfrentan a la diversidad y al cambio”.

¡Nada os turbe, nada os espante!

Juntos, como Iglesia diocesana, afirmó el Pontífice, podemos ofrecer el testimonio evangélico que desata las mejores fuerzas de una humanidad bombardeada de imágenes y palabras, pero hambrienta de justicia y sedienta de verdad. Disponeos a acoger los nuevos comienzos no como una excepción, sino como la regla de la misión.

“La inversión en los consejos parroquiales y diocesanos no tiene un objetivo menor que este: modificar la sensibilidad de cada uno gracias a una escucha más profunda de lo que el Espíritu dice a la Iglesia. Sería una lástima reducirlos a meros trámites burocráticos. Son espacios de escucha recíproca para el ejercicio del discernimiento, sin el cual no sólo cada uno va por su camino, sino que corremos el riesgo de no comprender dónde nos quiere el Señor, qué espera de nosotros, a qué conversiones nos llama. Cuando atendemos estos espacios, entonces el culto se convierte en vida y entre las personas surgen lazos de fraternidad y proyectos de solidaridad”.

Reconocer la práctica del discernimiento comunitario

De ahí, que el Santo Padre invitó a los presbíteros a reconocer la práctica del discernimiento comunitario como una de las mayores oportunidades que la sinodalidad ofrece a su ministerio. Y sin apartarse de lo esencial, el hecho de deteneros regularmente con vuestro pueblo para interpretar la vida de los barrios, los cambios culturales, las tensiones sociales y las prácticas eclesiales a la luz del Evangelio enriquecerá y consolará vuestro ministerio. También ayudará a salir del aislamiento y a experimentar la alegría del Espíritu Santo.

“En efecto, cuando reducimos la vida eclesial a una rutina en la que cada uno permanece encerrado en sus hábitos y en su papel, lo que nos falta es el Espíritu. Éste suscita vocaciones y las une, provocando a veces agitación, discusión, búsqueda de nuevos equilibrios. No os espantéis de todo esto, disfrutadlo”.

El ritmo contagio del Evangelio

Las anécdotas que hemos escuchado esta noche, dijo el Papa León XIV, nos cuentan, o mejor dicho “nos cantan”, cuánta vida hay en esta Iglesia. Y recordando algunos de los testimonios de la comunidad diocesana, el Pontífice indico que esta es la Iglesia, con su ritmo contagioso del Evangelio.

“¡He aquí la Iglesia, queridos hermanos y hermanas! He aquí la música del Evangelio, con su ritmo contagioso. Cuando llega al corazón, hace que uno diga haberse sentido acogido con los brazos abiertos, como la hermana que vino desde Perú a Madrid. Muchos, como ella y su familia, al comienzo sienten temor a acercarse, pues han oído hablar de prejuicios y decepciones”.