Padre Rozmus: «Deseamos que el Papa disfrute aquí de un auténtico descanso»

Padre Rozmus: «Deseamos que el Papa disfrute aquí de un auténtico descanso»

El padre Tadeusz Rozmus, salesiano polaco y párroco de Santo Tomás de Villanova, espera que León XIV pueda pasar unas buenas vacaciones en Castel Gandolfo: «Simplemente queremos que viva este tiempo con serenidad, de acuerdo con sus deseos y objetivos: oración, descanso, lectura y deporte». El sacerdote también comparte la emoción de la gente por tener nuevamente al Pontífice entre ellos: «El regreso de León XIV hace revivir los recuerdos de las estancias de verano de Juan Pablo II».

Don Łukasz Bankowski – Ciudad del Vaticano

«Nuestro deseo es que el Santo Padre se sienta bien aquí en Castel Gandolfo, que pueda descansar y cumplir con lo que él mismo ha señalado como objetivo de su estancia: la oración, el descanso, la lectura y el deporte». Es el deseo que expresa el padre Tadeusz Rozmus, SDB, párroco de la parroquia pontificia de San Tomás de Villanova, en una entrevista con los medios de comunicación del Vaticano. El sacerdote salesiano polaco relata los primeros días de las vacaciones del Papa, recordando la estancia del año pasado y describiendo la emoción de los habitantes ante el regreso del Pontífice al Palacio Apostólico.

La sorpresa del saludo del Papa

En primer lugar, el padre Tadeusz se muestra agradecido porque, en su primer saludo desde el balcón del Palacio Apostólico, León XIV dirigió un mensaje personal al párroco y a la comunidad parroquial. No se lo esperaba en absoluto: «Para mí fue una sorpresa enorme. Lo interpreté como un reconocimiento al valor de nuestra parroquia pontificia. Aunque las estructuras vaticanas presentes aquí operan de manera autónoma, según el Derecho canónico, la parroquia y su párroco tienen un papel importante. Fue un gesto muy bonito del Santo Padre hacia toda nuestra comunidad».

Período de descanso

Según el párroco, la estancia del Papa León este año tiene un carácter diferente al del año pasado. De hecho, el Papa ya había anunciado que deseaba pasar este tiempo de verano en Castel Gandolfo como un auténtico período de descanso. «El Santo Padre ha dejado claro que ha venido aquí para orar, descansar, dedicarse a la lectura y a la actividad deportiva. No tenemos expectativas particulares, simplemente queremos que se sienta a gusto aquí y que pueda vivir serenamente este tiempo según sus deseos». Lo mismo ocurre con los fieles, quienes esperan con alegría sobre todo las citas del Ángelus y los demás posibles encuentros anunciados por el mismo León.

El Papa asomado desde el balcón del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo

El Papa asomado desde el balcón del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo   (@VATICAN MEDIA)

Encuentros que han fortalecido el vínculo

Don Tadeusz también relata los numerosos encuentros que tuvo con el Papa durante las frecuentes visitas a Castel Gandolfo a lo largo de este último año. De hecho, casi todas las semanas, León se dirigía a Villa Barberini los lunes por la tarde hasta la noche del martes siguiente, cuando, al salir de la residencia, se detenía para saludar a los peregrinos reunidos frente a ella o para hablar con los periodistas. “Como párroco, tuve la oportunidad de intercambiar algunas palabras con el Santo Padre, transmitirle algunas informaciones o simplemente saludarlo. Fueron momentos muy hermosos, en los que se percibía su cercanía paternal. Espero que esta tradición continúe incluso después de que terminen las vacaciones”, dice el salesiano.

El Papa en julio se traslada a Castel Gandolfo para un periodo de descanso

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Esta tarde, domingo 5 de julio, el Papa León XIV se trasladará al Palacio Apostólico de Castel Gandolfo para un periodo de descanso, hasta el lunes 27 de julio. Durante este …

Una misa inolvidable y un regalo del Papa

Al recordar el año pasado, el primer verano de Robert Francis Prevost como Pontífice, Rozmus recuerda con gran emoción la primera misa celebrada el 13 de julio del año pasado precisamente en la parroquia de San Tomás de Villanova. La pequeña iglesia no había podido dar cabida a todos los fieles deseosos de participar en esa celebración. Lo que más se le quedó grabado en el corazón al sacerdote fue el momento en que el Papa se dirigió directamente a la parroquia para entregarle un regalo especial. «Nos regaló un hermoso cáliz litúrgico. Tuve el honor de recibirlo de sus manos en nombre de toda la comunidad y le agradecí por este gesto. Seguirá siendo uno de los momentos más importantes de mi vida sacerdotal».

Los recuerdos de Juan Pablo II

Siguiendo el hilo de los recuerdos, el padre Tadeusz Rozmus explica que Juan Pablo II ocupa un lugar especial en el corazón de los habitantes de Castel Gandolfo. El nombre del santo Pontífice aparece constantemente en los relatos de los feligreses: «El domingo vi a personas con lágrimas en los ojos. Muchos recordaban su infancia, cuando los Papas venían regularmente a Castel Gandolfo. Se hablaba mucho de San Juan Pablo II. Los habitantes dicen simplemente: “Era nuestro Papa”. Y cuando lo recuerdan, realmente se percibe la emoción. El regreso de León XIV hace revivir esos recuerdos y le da a la gente la sensación de que esta hermosa tradición pontificia aún continúa”.

Cuatro siglos de presencia de los Papas

Las vacaciones del Papa de este año también coinciden con un importante aniversario. De hecho, en 2026 se cumplirán 400 años desde el inicio de la tradición de las estancias de verano de los pontífices en Castel Gandolfo, iniciada por Urbano VIII en 1626. «Junto con la Diócesis, las autoridades municipales y la parroquia, estamos preparando las celebraciones de este aniversario. Es una ocasión extraordinaria —concluye el padre Tadeusz Rozmus— para recordar cuatro siglos de presencia de los Sucesores de Pedro en Castel Gandolfo y para destacar la importancia de este lugar en la historia de la Iglesia».

El Papa asomándose desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, en el fondo, el lago de Albano

El Papa asomándose desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, en el fondo, el lago de Albano   (@Vatican Media)

El Papa al pueblo venezolano: Que el Señor los sostenga en este momento tan difícil

El Papa al pueblo venezolano: Que el Señor los sostenga en este momento tan difícil

Este domingo, 5 de julio, después de rezar la oración mariana del ángelus el Papa León XIV volvió a expresar su cercanía con la población de Venezuela y pidió que, “el Señor los sostenga en este momento tan difícil”. Asimismo, recordó que este 2 de julio fue beatificado el sacerdote Francisco Javier Tru’o’ng Bǚu, asesinado en 1946 por odio a la fe y pidió que, “su intercesión y sus oraciones sostengan a los obreros del Evangelio que, aún hoy, se encuentran en situaciones de persecución”.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“Siempre recuerdo en mis oraciones a las víctimas del terremoto y a todo el pueblo venezolano: que el Señor los sostenga en este momento tan difícil”, con estas palabras el Papa León XIV expresó su cercanía a la población de Venezuela – afectada por dos terribles terremotos – al final del ángelus de este domingo, 5 de julio, ante unas 18 mil personas que se congregaron en la plaza de san Pedro para rezar junto al Santo Padre.

Recuerdo de la beatificación de Francisco Javier Tru’o’ng Bǚu

Asimismo, el Pontífice recordó que, el pasado jueves 2 de julio, en el Santuario de Tac Say en Vietnam, fue beatificado el sacerdote Francisco Javier Tru’o’ng Bǚu, asesinado en 1946 por odio a la fe.

“En un contexto de opresión y violencia, se mantuvo firme como defensor de los derechos del pueblo y no abandonó a sus feligreses. Que su intercesión y sus oraciones sostengan a los obreros del Evangelio que, aún hoy, se encuentran en situaciones de persecución”.

El Papa en el ángelus: Sólo en la cruz de Jesús se redime el mal

05/07/2026

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Este domingo, 5 de julio, el Papa León XIV dirigió la oración mariana del ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico. En su alocución previa, el Pontífice recordó que, “la …

Saludo a los fieles y peregrinos

Luego, el Papa León saludó afectuosamente a todos los presentes que hoy se congregaron en la Plaza de San Pedro. Asimismo, ofreció sus bendiciones a los peregrinos de Brasil y dio la bienvenida al Coro de la Universidad de Mérida, en Venezuela.

Además, saludó a varios grupos polacos: a los recién ordenados sacerdotes de los Frailes Menores Capuchinos de la Provincia de Cracovia; el Coro Infantil de la Archidiócesis de Łódź, acompañado por el Obispo Auxiliar, y el grupo de la Diócesis de Legnica.

Antes de desearles un “feliz domingo”, el Papa saludó a los jóvenes de Bellagio y al Coro Jubilaeum de Augusta, Sicilia, junto con el Alcalde y el Párroco.

El dolor de una ruptura

El dolor de una ruptura

Acto cismático y excomuniones latae sententiae

Andrea Tornielli

En ese doloroso día en el que se publica el decreto que constata la excomunión en la que incurrieron automáticamente, en el preciso momento de la imposición de manos, los dos obispos lefebvrianos, Galarreta y Fellay, y los cuatro nuevos obispos consagrados, hay quienes, con razón, señalan la abierta contradicción de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. De palabra, en sus declaraciones formales, afirma reconocer la legitimidad y la autoridad del Sucesor de Pedro, León XIV, amarlo y rezar por él. En la práctica —y los hechos siempre cuentan más que las palabras—, no se ha tenido en cuenta en absoluto su voluntad expresa, sus repetidos llamamientos, su petición de no proceder a las consagraciones cismáticas sin mandato pontificio; es más, las consagraciones cismáticas están explícitamente prohibidas por el Pontífice.

En estos días se han recordado las palabras de san Pío X, el Papa del que la Fraternidad toma su nombre, quien en 1912 decía: «¿Y cómo hay que amar al Papa? Non verbo neque lingua (no con palabras ni con la lengua, nota del editor) sed opere et veritate (sino con hechos y en la verdad, nota del editor)… para demostrar nuestro amor al Papa es necesario obedecerle. Por eso, cuando se ama al Papa, no se discute sobre lo que Él dispone o exige, ni hasta dónde debe llegar la obediencia, ni en qué cosas se debe obedecer». Se ha mencionado la paradoja de los tradicionalistas que consideran intocable el rito, pero se inventan una fórmula para suplir la falta de un elemento esencial en toda ordenación episcopal católica: el mandato del Papa.

La cuestión real, sin embargo, es otra. Y no tiene nada que ver con la misa en rito preconciliar (erróneamente denominada «misa en latín»), ya que a los fieles apegados a esa forma litúrgica todavía se les permite celebrarla en plena comunión con Pedro. El verdadero quid de la cuestión es qué es la Tradición y, sobre todo, quién debe custodiarla, haciendo crecer nuestra comprensión de la Tradición bajo la inspiración del Espíritu Santo. Si la Tradición se cristaliza en un sistema ideológico, si se arroga el derecho de juzgar un concilio presidido por dos Papas santos con la participación de tres mil obispos de todo el mundo, que promulgó documentos aprobados prácticamente por unanimidad; si se pretende que el Sucesor de Pedro y toda la Iglesia católica deban aceptar y hacer suyas las ideas teológicas de un grupo concreto, hay algo profundamente contradictorio.

Pero, sobre todo, hay algo muy alejado de la fe católica, cuyo secreto —explicaba el gran escritor Vittorio Messori, fallecido el pasado Viernes Santo, quien tanto se había esforzado por el regreso de la Fraternidad San Pío X a la plena comunión— es y sigue siendo «l’et et», no «l’aut aut». Y, por lo tanto, hay lugar en la Iglesia para los fieles apegados a la liturgia antigua; hay lugar en la Iglesia para debatir, para leer y releer los documentos e interpretarlos. Pero no para juzgar al Papa ni para desobedecerle cometiendo actos que desgarran la unidad del «Cuerpo Místico» de Cristo, que es la Iglesia; tampoco para crear una jerarquía paralela en contra de la prohibición explícita de aquel a quien Jesús dijo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia».

Por el respeto de la vida humana, la intención de oración del Papa en julio

Por el respeto de la vida humana, la intención de oración del Papa en julio

El Pontífice invita a rezar para que toda persona, desde su concepción hasta su muerte natural, sea acogida, protegida y respetada. En su mensaje, denuncia la cultura del descarte y pide que la Iglesia sea un hogar donde nadie se sienta sobrante.

Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano

“Por el respeto de la vida humana” es la intención de oración que el Papa León XIV confía a toda la Iglesia para el mes de julio. A través de la iniciativa Reza con el Papa, promovida por la Red Mundial de Oración del Papa, el Pontífice invita a los fieles y a las personas de buena voluntad a elevar su plegaria para que cada ser humano sea acogido, protegido y respetado en todas las etapas de su existencia.

La intención prolonga una convicción que el Santo Padre ha expresado en distintas ocasiones durante su ministerio petrino. En su reciente Viaje Apostólico a España, durante su intervención ante el Congreso de los Diputados, afirmó que “toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia”, subrayando que la defensa de la vida constituye una auténtica “meta de civilización”.

En la oración que acompaña la intención de este mes, León XIV se dirige al “Señor de la vida” y reconoce que cada persona es “un don sagrado que refleja tu rostro”. Al mismo tiempo, pide la gracia de reconocer y custodiar “el valor único e irrepetible de cada ser humano”, aprendiendo a acoger la vida sin condiciones, sostener con ternura la fragilidad, acompañar con respeto cada etapa de la existencia y defender con valentía a quienes no tienen voz.

La plegaria incluye también una petición de perdón por las ocasiones en que prevalece la indiferencia o la cultura del descarte, cuando se deja de reconocer en el otro a una persona digna de amor. Finalmente, el Obispo de Roma encomienda a Dios el deseo de que la Iglesia sea “un hogar abierto donde toda existencia sea celebrada, donde nadie se sienta sobrante” y donde la dignidad humana sea siempre respetada y protegida.

Una llamada ante los desafíos de nuestro tiempo

La intención de julio adquiere una resonancia particular en un contexto en el que numerosas formas de vulneración de la vida continúan interpelando a la comunidad internacional.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año se producen alrededor de 73 millones de abortos inducidos en el mundo. Al mismo tiempo, diversos países mantienen abiertos debates sobre la eutanasia y el suicidio asistido. A ello se suma el incremento de las ejecuciones por pena de muerte: Amnistía Internacional registró al menos 2.707 ejecuciones durante 2025, la cifra más alta desde 1981. Por otra parte, la OMS señala que una de cada seis personas mayores de 60 años sufre algún tipo de abuso.

Frente a estas realidades, Prevost propone una respuesta que nace de la oración, pero que está llamada a traducirse en un compromiso concreto con los más vulnerables.

Durante su encuentro con los parlamentarios españoles, celebrado el pasado 8 de junio en Madrid, León XIV planteó una pregunta que atraviesa el núcleo de esta intención de oración: “Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades?”. En ese mismo discurso recordó que una comunidad verdaderamente justa no puede relegar al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende del cuidado de los demás.

Una conversión del corazón

El director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el padre Cristóbal Fones SJ, explica que esta intención invita, ante todo, a redescubrir el valor sagrado de toda existencia humana.

“La vida humana es ante todo un regalo de Dios, autor de la vida”, afirma el sacerdote jesuita. “Cada uno de nosotros tiene un valor intrínseco más allá de sus méritos o circunstancias. Respetarnos mutuamente y proteger este don es una misión que parte desde una conversión del propio corazón y nos abre al compromiso con los demás en las diversas etapas de la vida”.

En este sentido, añade que el Pontífice anima a promover la dignidad y el desarrollo de toda persona, compartiendo la misión de Cristo, que mostró compasión hacia todos y llamó a construir una auténtica cultura de la vida frente a la cultura del descarte.

La Red Mundial de Oración del Papa, Obra Pontificia confiada a la Compañía de Jesús y presente en más de 90 países, reúne a millones de personas que cada mes se unen espiritualmente a las intenciones confiadas por el Santo Padre para responder, desde la oración y la acción, a los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.

El Papa: Los cristianos unidos en la fe están llamados a ser un signo creíble de paz

El Papa: Los cristianos unidos en la fe están llamados a ser un signo creíble de paz

La mañana de este martes, 30 de junio, el Santo Padre recibió en audiencia a los miembros de la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que llegaron a Roma con ocasión de la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo. A ellos, el Pontífice les reiteró su sincera gratitud por esta visita, así como por su compromiso personal y el del Patriarcado Ecuménico con la promoción de la santa causa de la unidad cristiana.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“En una época marcada por las guerras y la creciente polarización, así como por las divisiones culturales y sociales, los cristianos, reconciliados entre sí y unidos en la profesión de la única fe, están llamados a ser un signo creíble de paz, contribuyendo decisivamente al compromiso de todos los hombres y mujeres de buena voluntad con este fin”, lo dijo el Papa León XIV en su discurso a los miembros de la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, encabezados por su Eminencia Emmanuel Adamakis, metropolitano de Calcedonia, a quienes recibió en audiencia este martes, 30 de junio, con motivo de la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo.

La cercanía fraterna de la Iglesia hermana en Constantinopla

Tras recodar la celebración de la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, patronos de esta Iglesia en Roma, el Santo Padre manifestó su alegría por volverlos a encontrar y dijo que, su presencia entre nosotros expresa la cercanía fraterna de la Iglesia hermana en Constantinopla y de su pastor y guía, Su Santidad Bartolomé, Patriarca Ecuménico.

“Le agradezco profundamente a él y a todos los miembros del Santo Sínodo por haberlos enviado a Roma para continuar el tradicional intercambio de visitas con ocasión de las fiestas de los santos patronos de nuestras respectivas Iglesias”.

Un momento de la audiencia

Un momento de la audiencia   (@Vatican Media)

El deseo común de avanzar hacia la plena unidad

En este sentido, el Pontífice recordó su participación en la celebración de San Andrés, en la Iglesia Patriarcal de San Jorge al Phanar, el pasado 30 de noviembre, en el marco de su viaje apostólico a Turquía y el Líbano.

“Rememoro con alegría y gratitud los encuentros que mantuve con Su Santidad Bartolomé, en los que pudimos profundizar nuestra amistad y compartir nuestra visión sobre numerosos temas, especialmente el deseo común de avanzar hacia la plena unidad entre todos los cristianos”.

Tradicional intercambio de dones

Tradicional intercambio de dones   (@Vatican Media)

Unidad en la Trinidad, Trinidad en la Unidad

Asimismo, el Papa León XIV dijo que, la conmemoración del 1700 aniversario del Primer Concilio de Nicea, celebrada en vísperas de la fiesta de San Andrés en Iznik, por invitación del Patriarca Bartolomé y con la presencia de representantes de otras Iglesias y comunidades eclesiales, constituyó un elocuente testimonio de la comunión ya existente entre todos los que comparten la fe en Dios, Padre de todos, y confiesan al Señor e Hijo de Dios, Jesucristo, y al Espíritu Santo, que nos inspira y nos conduce a la plenitud de la verdad y la unidad.

“A la luz de ese acontecimiento conmemorativo, quedó claro que el Credo Niceno debe ser el fundamento y criterio de referencia para este proceso, proponiendo el modelo de verdadera unidad en la legítima diversidad: Unidad en la Trinidad, Trinidad en la Unidad. Que el camino hacia la celebración del segundo milenio de la Redención, en 2033, sea recorrido conjuntamente por todas las confesiones cristianas del mundo, redescubriendo el don y la vocación de ser testigos del Resucitado”.

El Papa y la delegación Ecuménica

El Papa y la delegación Ecuménica   (@Vatican Media)

Los cristianos están llamados a ser un signo creíble de paz

Y dirigiendo su mirada al mundo de hoy, el Santo Padre señaló que, en una época marcada por las guerras y la creciente polarización, así como por las divisiones culturales y sociales, los cristianos, reconciliados entre sí y unidos en la profesión de la única fe, están llamados a ser un signo creíble de paz, contribuyendo decisivamente al compromiso de todos los hombres y mujeres de buena voluntad con este fin.

“En efecto, en la situación actual, no solo está en juego la credibilidad del mensaje cristiano, sino el futuro mismo de la humanidad. La necesidad de una mayor colaboración entre los cristianos ante los desafíos actuales, como la paz, el uso adecuado de las nuevas tecnologías y el cuidado de la creación, emana del Evangelio de Jesucristo: en efecto, la responsabilidad por la vida y la dignidad de todo ser humano, comenzando por el más pequeño y necesitado, es el criterio que determina nuestro destino presente y eterno”.

Foto conclusiva de la audiencia

Foto conclusiva de la audiencia   (@Vatican Media)

Hermanos en la carne y en la fe

Finalmente, el Pontífice les reiteró su sincera gratitud por esta visita, así como por su compromiso personal y el del Patriarcado Ecuménico con la promoción de la santa causa de la unidad cristiana.

“Les aseguro mis oraciones, por intercesión de los santos apóstoles Pedro y Andrés, hermanos en la carne y en la fe, y pido a Dios Padre que siempre nos acompañe con su bendición”.

El Papa a los cardenales: Necesito su apoyo firme, franqueza y lealtad

El Papa a los cardenales: Necesito su apoyo firme, franqueza y lealtad

En el discurso de apertura del Consistorio extraordinario, León XIV pidió a los cardenales su apoyo “firme, explícito y público” para ayudar hoy a nuestras Iglesias a anunciar el Evangelio con mayor fidelidad, libertad y credibilidad. “La misión no es una de las muchas tareas de la Iglesia. Es su razón de ser”

Vatican News

“Necesito su apoyo: firme, explícito y público. Necesito sentirme apoyado por ustedes como por hermanos” porque” el ministerio que el Señor me ha confiado no puede vivirse en soledad”. Fueron las palabras del Papa León XIV a los mas de cien cardenales llegados a Roma para el segundo Consistorio por él convocado, que inicia hoy 26 y concluirá mañana 27 de junio.

El Pontífice abre su discurso dándoles la bienvenida y agradeciéndoles “de todo corazón” por haber aceptado una vez más su invitación. “Su presencia, afirma, pone de manifiesto la preocupación por toda la Iglesia que compartimos en el servicio al Pueblo de Dios y a la misión que el Señor nos ha confiado”.

León XIV recuerda el deseo sencillo expresado en el Consistorio del pasado mes de enero, es decir, que estos encuentros “nos ayudarán a aprender cada vez más a «trabajar juntos al servicio de la Iglesia» y a continuar «un diálogo que me ayude en el servicio a la misión y a toda la Iglesia»”. “No fueron solo palabras introductorias”, añade.

Sigo pensando que esta es una de las responsabilidades más importantes confiadas al Colegio Cardenalicio. También nosotros, como toda la Iglesia, aprendemos caminando. La comunión nunca es un logro adquirido de una vez por todas: sigue siendo una conversión cotidiana, que toma forma en la oración y a través de actitudes concretas, relaciones de confianza y la disposición a escucharnos mutuamente.

Constructores de la comunión de Cristo

Reitera que “estamos llamados a ser constructores de la comunión de Cristo”, una comunión “que se concreta en una Iglesia sinodal en la que todos cooperan en la misma misión, cada uno según su propio carisma y su propio ministerio”. Luego, enumera los cuatro temas en los que se centrarán las sesiones.“En primer lugar, estamos invitados a contemplar el mundo en el que la Iglesia está llamada a anunciar el Evangelio”, evidencia y añade que “antes de preguntarnos qué hacer, debemos detenernos ante la realidad, mirándola con los ojos de la fe y dejándonos interpelar al escuchar a nuestros hermanos”.

El Papa León con los más de 130 cardenales que participan en el Consistorio

El Papa León con los más de 130 cardenales que participan en el Consistorio   (@Vatican Media)

“Posteriormente reflexionaremos juntos sobre la cultura del poder y la civilización del amor” continúa el Pontífice y observa: “muchos de ustedes provienen de tierras marcadas por la guerra, la violencia, la polarización social o religiosa. Pero ninguno de nosotros es ajeno a las múltiples formas de conflicto, de opresión y de fractura que atraviesan hoy nuestras sociedades. Por eso, el discernimiento que estamos llamados a realizar nos concierne a todos e interpela la misión de la Iglesia en cada contexto. Indica que “algunas claves valiosas para interpretar este tiempo” la ofrece la encíclica Magnifica Humanitas.

Me interesa sobre todo escuchar cómo resuenan estas páginas en sus Iglesias, qué interrogantes suscitan, qué perspectivas abren, qué pasos sugieren. Una encíclica continúa, de hecho, su camino cuando es acogida, interpretada y encarnada en la vida concreta de las Iglesias.

La tercera sesión, explica, “profundizará aún más en la Magnifica Humanitas, reflexionando sobre el aporte que la Iglesia puede ofrecer a la construcción del bien común. Vivimos en una época en la que crece la tentación de la fragmentación y prevalecen fácilmente los intereses particulares”, observa, y “la doctrina social de la Iglesia nos recuerda que el bien común no surge espontáneamente, sino que exige responsabilidades compartidas” y para la Iglesia, “esto toma una forma muy precisa: un estilo sinodal al servicio de la misión del Reino”. Así lo recuerda la encíclica Magnifica Humanitas – evidencia el Papa – añadiendo que “esto exige prestar atención a la forma en que se toman las decisiones y se ejercen las responsabilidades, con transparencia, evaluación y corresponsabilidad”.

Por último, el Papa León recuerda que se dedicará una sesión al camino de implementación del Sínodo.  “Ante las heridas del mundo, la construcción del bien común y la misión de la Iglesia, dice, la sinodalidad señala una forma de proceder: escuchar, discernir y asumir juntos la responsabilidad de las decisiones que el Señor nos confía”.

La sinodalidad no es, ante todo, un conjunto de procedimientos; como he tenido ocasión de decir en varias ocasiones, la sinodalidad es una actitud, una apertura, una disposición a comprender. A veces se ha interpretado como una disminución de la autoridad. En realidad, nos ayuda a comprender más profundamente el significado de la autoridad misma, que existe para custodiar la comunión, favorecer la participación de todos y orientar el camino común de la Iglesia.

El Papa León se dirige a los cardenales reunidos en el Aula Pablo VI para el Consistorio

El Papa León se dirige a los cardenales reunidos en el Aula Pablo VI para el Consistorio   (@Vatican Media)

La misión, razón de ser de la Iglesia

Seguidamente, recuerda que todos los temas que se abordarán  —la mirada hacia el mundo, la paz, el bien común, la sinodalidad— convergen en una única pregunta: ¿cómo podemos ayudar hoy a nuestras Iglesias a anunciar el Evangelio con mayor fidelidad, libertad y credibilidad?

La misión no es una de las muchas tareas de la Iglesia. Es su razón de ser y, precisamente por eso, se convierte también en el criterio que orienta nuestro discernimiento. Cuando aprendemos a escucharnos, a compartir las responsabilidades, a reconocer la acción del Espíritu en las distintas Iglesias, no solo estamos mejorando nuestra forma de trabajar: nos estamos convirtiendo en una Iglesia más capaz de encontrarse con los hombres y las mujeres de nuestro tiempo y de darles testimonio de la alegría del Evangelio.

“Cuento con ustedes”

Por eso el Papa pide a los cardenales una “ayuda especial. El ministerio que el Señor me ha confiado no puede vivirse en soledad. Necesita de su experiencia, de su sabiduría pastoral, de su conocimiento de las Iglesias y de los pueblos que les han sido confiados”.

Cuento con ustedes para que me ayuden a discernir lo que el Espíritu le dice hoy a la Iglesia. Necesito su apoyo: firme, explícito y público. Necesito sentirme apoyado por ustedes como por hermanos. Les pido, pues, que me acompañen no solo en estos días de trabajo, sino también en el servicio cotidiano a la comunión de la Iglesia universal. Ayúdenme a escuchar lo que surge en las Iglesias, a reconocer los signos de esperanza que a menudo crecen en el silencio, pero también a no ignorar las dificultades, los malentendidos y las resistencias que pueden ralentizar el camino. Necesito de su libertad, de su franqueza y de su lealtad. Un consejo sincero es siempre un acto de comunión.

León XIV pide además “que apoyen, cada uno en su propia Iglesia y en su propio ministerio, este estilo de discernimiento eclesial. Sé que requiere paciencia y que a veces suscita interrogantes”, constata.

De ahí su aliento a “vivir con convicción el trabajo en grupos”. “Sé bien – les dice – que,  para muchos de nosotros, no es la forma habitual de llevar a cabo un Consistorio. Sin embargo, también esto forma parte del camino por el que el Señor nos está guiando. Por supuesto, también habrá espacio para las intervenciones personales y, como siempre, cada uno podrá hacerme llegar libremente observaciones o reflexiones de carácter privado”.

Les pido que se sumerjan con confianza en este ejercicio eclesial. También nosotros aprendemos la sinodalidad practicándola; aprendemos juntos a crecer en la comunión. Les agradezco desde ya por su disponibilidad, por su libertad interior y por su amor a la Iglesia.

León XIV: La Eucaristía poderoso antídoto a los fermentos de división

León XIV reivindica el poder del deporte: “La competición pasa, pero los valores permanecen”

Ante los mejores nadadores del mundo, el Papa León XIV habla de la importancia de practicar deporte y señala los 3 puntos que hacen de esta práctica “una medicina para el cuerpo y para el espíritu”.

Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano

En menos de 24 horas dará comienzo en Roma el 62.º Trofeo Sette Colli (el Trofeo de las Siete Colinas), la prestigiosa competición internacional de natación que se celebra cada año en la capital de Italia. El Santo Padre ha querido encontrarse con los directivos de la Federación Italiana de Natación y algunos de los atletas que competirán los próximos días 26, 27 y 28 de junio para darles algunos consejos prácticos antes del torneo.

“El deporte, cuando se vive adecuadamente, es una medicina para el cuerpo y para el espíritu”.

Motivación

El primer punto que señala el Pontífice a los atletas es “la motivación”. El Papa explica que el deporte además de integrar “las diversas dimensiones de la persona” y orientarlas “hacia valores muy importantes, como el compromiso, la solidaridad y la honestidad”, es una excelente oportunidad para “ejercitar la fuerza de voluntad” impulsada por la motivación:

“En la actividad deportiva, especialmente la que se desarrolla a nivel competitivo, el ser humano ejercita su fuerza de voluntad, pero lo hace en la medida en que está motivado. Y aquí se distingue la calidad del deportista: por la calidad de sus motivaciones”.

Competición profesional de natación.

Competición profesional de natación.   (AFP or licensors)

Crecimiento espiritual

El segundo punto es “el crecimiento espiritual”. El Papa señala que la natación tiene algo especial y en concreto para nosotros, los cristianos, además, el agua es “símbolo del Bautismo” y “de la vida nueva en Cristo”.

“Se practica inmerso en un elemento, el agua, que envuelve a la persona. Esto evoca simbólicamente un aspecto constitutivo de nuestra existencia, desde el seno materno: vivir significa aprender a moverse en armonía con los demás y con el entorno que nos rodea”.

Nadador profesional.

Nadador profesional.   (ANSA)

Fraternidad

El tercer punto que ha citado el Papa es “el encuentro pacifico entre los pueblos”: “Todos ustedes, procedentes de distintos países, se han reunido aquí animados por la misma pasión y los mismos valores, más allá de cualquier diferencia de idioma, nacionalidad o cultura”. Además, insiste en que esta “pasión conjunta”, característica de las competiciones deportivas internacionales, “contribuye al encuentro pacífico entre los pueblos y a la fraternidad”.

Su invitación final ha sido a seguir practicando y difundiendo los valores del deporte, porque “la etapa de la competición pasa – ha dicho el Papa – ¡pero esos valores permanecen!”.

Campeonato Mundial de Natación de Singapur 2025.

Campeonato Mundial de Natación de Singapur 2025.   (ANSA)

León XIV: La Eucaristía poderoso antídoto a los fermentos de división que amenazan al mundo

León XIV: La Eucaristía poderoso antídoto a los fermentos de división que amenazan al mundo

Partiendo de la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Liturgia, el Papa dedica su catequesis a la Eucaristía como forma del sacrificio espiritual de los cristianos, en cuanto camino de la unión con Dios. “La Eucaristía nos enseña a adoptar el estilo de vida del mismo Señor Jesús, marcado por el don gratuito de sí mismo”, afirma el Santo Padre, sacramento del Reino que viene, Pan del camino.

Alina Tufani Díaz -Ciudad del Vaticano

“La Eucaristía es así el sacramento del Reino que viene. Es el Pan del camino, que nos conduce hacia la Patria celeste, hasta el día beato en el que “Dios sea todo en todo”. Estas palabras inspiradas en la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la liturgiahan centrado la catequesis de León XIV que, en la Audiencia General de este miércoles, ha continuado su ciclo catequesis dedicadas los documentos del Concilio Vaticano II.

Al referirse al misterio eucarístico, tema de la catequesis, el Pontífice recuerda que al hablar del misterio del Cuerpo de Cristo a los nuevos bautizados, el mismo San Agustín retomaba las palabras de san Pablo, “Ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de él en particular”, y los conminaba a “ser lo que ven y recibir lo que son”  

“Para los cristianos, formar parte de la mesa del Señor significa que ‘sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Señor, den gracias a Dios’ y recibiéndolo en su Palabra y en la Eucaristía nos convertimos en lo que recibimos”.

La Eucaristía don de unidad

“La Eucaristía es la forma del sacrificio espiritual de los cristianos, en cuanto camino de la unión con Dios y de la unión recíproca”, explica el Santo Padre, pues “incorporándonos a Cristo, la Eucaristía nos enseña a adoptar el estilo de vida del mismo Señor Jesús, marcado por el don gratuito de sí mismo.”

Este don nos hace entrar, por esto, en la dinámica de la unidad, que ofrece un poderoso antídoto a los fermentos de división que amenazan nuestro mundo, nuestras comunidades, nuestras familias, nuestro corazón

Palabra que nutre y Pan de vida nueva

Más adelante, el Papa subrayó que cuando participamos en la Eucaristía estamos invitados “a escuchar la Palabra de Dios y a nutrirnos en la mesa del Señor, donde Él mismo se ofrece al Padre”, es decir las dos partes de la Misa, la liturgia de la Palabra y la liturgia eucarística  que constituyen “un solo acto de culto”

En lo que se refiere a la Palabra, es necesario recordar que no se trata solamente de adquirir un saber intelectual sobre las Escrituras, sino de recibir la Palabra «viva y eficaz», es decir, agrega el Pontífice, “la Palabra que nutre y alimenta junto al Pan eucarístico y nos hace pasar de la decadencia del pecado a la vida nueva en Cristo”. Y en tal sentido, León XIV recordó las palabras de Benedicto XVI en su exhortación Verbum Domini: “La Eucaristía nos ayuda a entender la Sagrada Escritura, así como la Sagrada Escritura, a su vez, ilumina y explica el misterio eucarístico”.

Los tesoros de la Biblia y la tradición viva

León XIV se hizo eco del llamamiento del Concilio Vaticano II que pedía abrirse a los tesoros de la Biblia, dando a conocer las partes significativas de la Sagrada Escritura, como el “Leccionario” introducido por la reforma litúrgica que recoge todas las Lecturas bíblicas para las celebraciones litúrgicas, sin dejar de lado la “tradición viviente”. Se trata concluyó el Papa de “una fuente de vida divina” a la que debemos acudir y dejarnos “transformar por el misterio que celebramos”.

El Papa al PMA: Conflictos “alimentados” con mayor facilidad que las personas

El Papa al PMA: Conflictos “alimentados” con mayor facilidad que las personas

León XIV visita la sede romana del Programa Mundial de Alimentos y se reúne con el Consejo Ejecutivo. Señala la paradoja de una expansión productiva sin precedentes que coexiste con la de zonas de pobreza, “burocratizando” la solidaridad y supeditando el hambre a consideraciones estratégicas. Para hacerle frente, aboga por un renovado compromiso de los gobiernos con la asignación de fondos y la cooperación multilateral.

Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano

La bulimia de conflictos alimentados sin ningún sentimiento de culpa por haber dejado a alguien con el estómago vacío. La paradoja de una época que produce más que nunca, pero deja con las manos vacías a quienes no producen lo suficiente. Que “burocratiza” la solidaridad y, en la brecha entre el reconocimiento teórico de los principios y su aplicación concreta, permite que el hambre sea devorada por lógicas geopolíticas. “ ¿Qué configuración del orden mundial es capaz de producir, reproducir y, a veces, incluso normalizar tales condiciones?» es la pregunta que resuena en el jardín de la sede central del Programa Mundial de Alimentos (PMA o WFP, por sus siglas en inglés, que significan World Food Programme), dentro del complejo del Parco dei Medici, al suroeste de Roma, que el Papa León XIV visita esta mañana, 22 de junio.

La convergencia entre el PMA y la Iglesia

Ya un par de horas antes de la llegada del Pontífice, frente a la entrada de la agencia de las Naciones Unidas desfilan automóviles con matrícula «CD» (Cuerpo Diplomático), que acompañan a los representantes de los distintos países a los que León se dirigirá en el auditorio principal. A su llegada, alrededor de las 11, el Obispo de Roma es recibido por los dirigentes del Programa Mundial de Alimentos: Cindy McCain, quien hace un par de semanas concluyó su mandato como directora ejecutiva; monseñor Fernando Chica Arellano, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y, precisamente, el PMA; Carl Skau, director ejecutivo interino; y Carla Barroso Carneiro, presidenta del Consejo Ejecutivo. A ellos, así como a los empleados presentes con sus familias en el jardín frente al edificio, León les expresa su agradecimiento por su compromiso en «salvar vidas humanas en situaciones de emergencia y brindar asistencia alimentaria en contextos de conflicto y desastres naturales».

El compromiso de su institución resuena profundamente con la misión de la Iglesia católica de salvaguardar la dignidad humana y promover la fraternidad, arraigada en el llamado evangélico a amar al prójimo. De hecho, compartimos la urgente tarea de hacer frente al hambre y la desnutrición, interviniendo al mismo tiempo en las causas estructurales que las alimentan.

Comprender las razones de intervención

En el fondo de todo están las crisis actuales: ya no son “eventos aislados” sino “realidades persistentes” caracterizadas por conflictos prolongados, inseguridad alimentaria crónica, volatilidad económica y una creciente vulnerabilidad climática. Es aquí donde el Papa pide dar un paso adelante, complementando la intervención práctica con la “comprensión de las razones” por las que el sistema mundial actual “sigue generando precisamente esos problemas que luego se ve obligado a corregir”.

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23/04/2026

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La prioridad de los Estados a seguridad, crecimiento y estabilidad

Un fenómeno que, como se señala en la encíclica Magnifica humanitas, está profundamente marcado por la crisis del sistema multilateral y la fragmentación del orden mundial. Sin un horizonte ético compartido, León observa el declive de un frente común hacia uno “desordenado y conflictivo, dominado por un clima generalizado de desconfianza”.

En consecuencia, los Estados han destinado progresivamente sus recursos a la seguridad nacional, el crecimiento económico y la estabilidad interna, descuidando el profundo vínculo que une dichos objetivos con la cooperación multilateral

La paradoja actual

Esta tendencia genera la evidente paradoja de una “capacidad productiva global sin precedentes” que va de la mano con “la expansión de zonas de extrema vulnerabilidad”, que el Pontífice resume así:

Las mismas fuerzas que impulsan el crecimiento económico a menudo agravan la exclusión y la marginación.

Se reconoce la necesidad primordial de aliviar el sufrimiento, pero en la brecha que existe con su aplicación concreta se cae en la “burocratización de la solidaridad” y en la “silenciosa mercantilización de la vida humana”.

Los alimentos se ven condicionados, con demasiada frecuencia, por consideraciones económicas o estratégicas. En consecuencia, quienes no producen un valor cuantificable corren el riesgo de volverse invisibles.

La solidaridad obstaculizada por “incomprensibles decisiones políticas “

Hoy en día, la persona humana ha perdido su lugar central, y las formas de ayuda, como ya denunció el Papa Francisco al dirigirse al mismo personal del PMA en 2016, se ven obstaculizadas “por intrincadas e incomprensibles decisiones políticas, por visiones ideológicas engañosas o por insuperables barreras aduaneras”, mientras que “las armas no”.

De hecho, los conflictos son “alimentados” con mayor facilidad con la que se alimenta a las personas. Esta realidad refleja no solo deficiencias operativas, sino también un profundo desequilibrio en las prioridades políticas y morales.

Exasperar “ciclos de fragilidad”

El Papa reflexiona sobre cómo las consecuencias de esta desigualdad se extienden más allá de los directamente interesados, afectando a toda la cohesión social, aumentando el riesgo de conflictos y migraciones forzadas, pero también comprometiendo la capacidad de los Estados y las sociedades de construir instituciones resilientes, garantizar una educación eficaz y promover un desarrollo económico sostenible, “perpetuando así ciclos de fragilidad que terminan afectando a toda la comunidad internacional”.

El PMA, barrera contra un “colapso irreversible”

La acción humanitaria, por su propia naturaleza, no es, por lo tanto, “ajena al orden internacional”, sino que es, por el contrario, una expresión de responsabilidad común. No se trata solo de gestionar crisis, sino también de expresar solidaridad. Y “allí donde las instituciones nacionales se retiran y las redes comunitarias se desintegran”, son precisamente instituciones como el PMA las que impiden que las crisis humanitarias “degeneren en un colapso irreversible”.

Regresar al multilateralismo

Ante todas estas cuestiones, el Pontífice propone un antídoto: un retorno a la cooperación multilateral, porque hoy en día ningún Estado puede enfrentar por sí solo los desafíos globales, ni se puede construir una paz duradera sin ella.

Este objetivo solo puede alcanzarse mediante la convergencia de políticas eficaces y la implementación coordinada y sinérgica de las medidas. El llamado a caminar juntos, en armonía fraterna, debe convertirse en el principio inspirador.

El aliento a los gobiernos y el papel de la Iglesia

De ahí el llamado a los gobiernos y a los pueblos del mundo:

Renueven y refuercen su compromiso, aumenten los recursos destinados a la lucha contra el hambre y sus causas profundas, y eliminen los obstáculos que impiden que la ayuda llegue a quienes la necesitan.

Para que estas palabras se traduzcan en hechos, es necesario reducir la burocracia innecesaria, de modo que la transparencia y la responsabilidad estén al servicio de las personas y no se conviertan en un obstáculo para la ayuda. Además, cuando los gobiernos vacilan o el acceso humanitario es limitado, la Iglesia católica puede desempeñar un papel importante, ya que a menudo logra llegar a las poblaciones más vulnerables en zonas inaccesibles para los actores internacionales.

Que el hambre no guíe los intereses geopolíticos

Otra área de intervención es la que se refiere a la “mercantilización de las necesidades fundamentales del ser humano”. Al respecto, el Papa es claro:

La comida, el agua y la atención médica no pueden estar subordinadas a las lógicas del mercado ni a los intereses geopolíticos.

Es posible un nuevo camino

Al elogiar las intervenciones de primera línea, pero también las de largo plazo del PMA, León concluye con un mandato del que depende no solo la eficacia de la agencia, sino la “misma credibilidad de la cooperación internacional”. Un camino renovado es posible partiendo de “simplificar lo que se ha vuelto excesivamente complejo”, dando prioridad a lo esencial, sin olvidar a nadie.

Este compromiso se basa en el reconocimiento de que todo ser humano posee una dignidad intrínseca e inalienable, que permanece intacta independientemente de las circunstancias, las condiciones o la posición social. Arraigada en el amor incondicional e ilimitado de Dios, dicha dignidad puede definirse como infinita, ya que nada puede disminuir, borrar o negar su valor. Es precisamente a partir de la fidelidad a esta verdad que se mide la humanidad de nuestra política y, con ella, el futuro de la comunidad internacional.

El Papa León XIV insta a construir la “Nueva Jerusalén”, la civilización del amor

El Papa León XIV insta a construir la “Nueva Jerusalén”, la civilización del amor

Ante un mundo fracturado y olvidadizo de sus raíces históricas, León XIV alentó a los participantes en la primera edición de “Diálogos Borgo Laudato Si’ a continuar un proceso orientado en la renovación del liderazgo moral. Estamos llamados dijo, a la contrucción de la Nueva Jerusalén, la civilización del amor.

Patricia Ynestroza – Ciudad del Vaticano

El Papa León XIV se encontró esta mañana con los participantes en los “Diálogos Borgo Laudato Si’”, después de dos días de intenso trabajo en el Borgo en Castel Gandolfo. Se reunieron para participar en la primera edición de los “Diálogos de Borgo”, el primer paso, les dijo el Papa, de un proceso orientado a renovar y reimaginar el liderazgo moral en un mundo que hoy aparece fracturado y olvidadizo de sus raíces históricas.

Ante la deshumanización: construir la civilización del amor

El Pontífice les recordó que frente a la tentación de construir la “Torre de Babel”, que representa la idolatría del lucro a expensas de los más vulnerables y aumenta el riesgo de deshumanización, señaló que estamos llamados a contribuir a la construcción de la Nueva Jerusalén, la civilización del amor, en la cual el amor sea el único principio rector de la vida económica, política y cultural. Y citó su encíclica:

““Vivimos en una época de importante ceguera espiritual y cultural, donde el falso pragmatismo nos insta a cortar las raíces de nuestra historia, como si fuera posible inaugurar una especie de ‘nueva creación’ desprendida del pasado. Incluso aquellos que citan importantes principios morales pueden caer en este nihilismo histórico, creyendo erróneamente que las atrocidades del siglo veinte nunca podrán volver a ocurrir” (No. 204).”

Temas que abordan la visión de sinodalidad de la Iglesia

Los participantes abordaron temas relevantes, que son también preocupaciones de la Iglesia Católica: la inteligencia artificial y su relación con la humanidad, el envejecimiento y la vitalidad, los deportes y la diplomacia, y el futuro de la sostenibilidad.

“Sus diálogos se han estructurado sobre la visión de sinodalidad de la Iglesia Católica, escuchando desde las bases mientras se fomenta la unidad global. Ustedes son expertos, líderes y profesionales de diferentes partes del mundo, que trabajan en campos distintos, con una variedad de conocimientos, experiencias y visiones. A pesar de esta diversidad, todos están profundamente comprometidos con la transformación ecológica, social y económica del mundo.”

Buscar nuevo caminos para el bien común

Con esta primera edición, han cumplido el deseo expresado por León en su Carta Encíclica, Magnifica Humanitas, donde como él mismo les mencionó su texto, están entablando “un diálogo con todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo, con quienes compartimos los acontecimientos, preguntas y aspiraciones de la humanidad. Junto con ellos, buscamos identificar nuevos caminos para el bien común y para promover una vida digna para todos” (No. 2).

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