El Papa: El matrimonio, donación recíproca que exige plena fidelidad y unidad indisoluble

El Papa: El matrimonio, donación recíproca que exige plena fidelidad y unidad indisoluble

Este miércoles, 21 de octubre, el Papa León XIV dirigió la Audiencia General en la plaza de san Pedro y continuó con su ciclo de catequesis dedicados a reflexionar sobre los documentos del Concilio Vaticano II. Al retomar su reflexión sobre la Constitución pastoral Gaudium et spes, el Pontífice se centró en la familia y el matrimonio: “La donación recíproca del hombre y de la mujer, «de modo que ya no son dos, sino una sola carne», motiva la exigencia de la «plena fidelidad».

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano

“La enseñanza de la Gaudium et spes sobre la comunidad conyugal y familiar llega así a subrayar la función social de la familia, que define como «escuela del más rico humanismo» y «fundamento de la sociedad»”, lo dijo el Papa León XIV en la Audiencia General de este miércoles, 21 de octubre, al continuar con su ciclo de catequesis dedicados a reflexionar sobre los documentos del Concilio Vaticano II.

Renovemos nuestra confianza en la misericordia de Dios

Tras cuatro días de haber salido de alta del Policlínico A. Gemelli de Roma, donde fue sometido el martes 13 de octubre a la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, debido a un adenocarcinoma, el Papa León XIV retomó su reflexión sobre la Constitución pastoral Gaudium et spes (GS) y lo hizo agradeciendo a todas las personas que en estos días han rezado por su recuperación.

“Lo primero que quiero decirles es ¡gracias! Gracias por el apoyo de sus oraciones. Demos gracias a Dios por su generosidad. Renovemos todos nuestra confianza en la bondad y la misericordia de Dios”.

Algunos problemas contemporáneos más urgentes

Después de haber explicado, en la primera parte, la dignidad de la persona y su vocación en el mundo, el Pontífice se centró en la segunda parte del documento en la que aborda, «a la luz del Evangelio y de la experiencia humana», algunos de los problemas contemporáneos más urgentes, entre ellos la familia y el matrimonio.

“En primer lugar, la atención se centra en el matrimonio y la familia, con la convicción de que «el bienestar de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligado a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar» (GS, 47)”.

El matrimonio como «íntima comunidad conyugal de vida y amor»

Con este fin, la constitución no se limita simplemente a reiterar los valores y los fines del matrimonio, afirmó el Santo Padre, sino que plantea una concepción renovada del mismo como «íntima comunidad conyugal de vida y amor» (GS, 48). Integrando la dimensión jurídica del matrimonio como contrato, se reconoce el fundamento de esta unión en el «pacto conyugal», entendido como el «acto humano por el cual los esposos se dan y se reciben mutuamente».

“La donación recíproca del hombre y de la mujer, «de modo que ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19,6), motiva la exigencia de la «plena fidelidad» y de la «indisoluble unidad» de los cónyuges; y encuentra una expresión viva en la procreación y en la educación de los hijos (cfr. GS, 48). Reflejo de la Trinidad divina, el amor conyugal y parental, a través del Sacramento del matrimonio, «se rige y enriquece por la virtud redentora de Cristo», para que los cónyuges puedan amarse el uno a la otra «como Él mismo amó a la Iglesia y se entregó por ella» (ibid.)”.

El amor conyugal y la fecundidad matrimonial

Asimismo, el Obispo de Roma dijo que, después de haber iluminado la realidad del matrimonio con la luz del amor de Cristo, que es la verdad del amor humano y divino, la Gaudium et spes dirige la atención al amor conyugal y la fecundidad matrimonial.

“El amor conyugal no se limita al atractivo erótico —que también forma parte de él—, sino que abarca toda la voluntad de los esposos, reavivando su afecto y expresándose mediante sentimientos y gestos de ternura (cfr GS, 49). Este amor abarca el bien de toda la persona del hombre y de la mujer, iguales en dignidad; impregna toda la vida de los cónyuges y encuentra expresión en los actos exclusivamente propios del matrimonio (cfr ibid.). La especial intimidad de los esposos significa el amor integral de persona a persona, favorece el don recíproco y enriquece su mutua alegría”.

La fecundidad del amor se expresa en la procreación de los hijos

Asimismo, el Papa León indicó que, la fecundidad del amor conyugal, además, se expresa en la procreación de los hijos, «el don más excelente del matrimonio» (GS, 50). Transmitiendo y educando la vida humana, que nunca debe ser descartada, los esposos se convierten en «cooperadores del amor de Dios Creador y como sus intérpretes» (ibid.).

“Llamados a esta responsabilidad humana y cristiana, deben regirse por un juicio recto por lo que se refiere a su propio bien y al de sus hijos, ya nacidos o todavía por venir. Este juicio que, en último término, los esposos deben formar personalmente ante Dios, exige que su conciencia se ajuste a la ley divina, interpretada por el Magisterio de la Iglesia a la luz del Evangelio”.

Tutelar la vida desde su concepción

El Papa también dijo que, la valorización de la comunión amorosa y de la fecundidad procreativa en el matrimonio lleva al Concilio a excluir que pueda haber «contradicción verdadera entre las leyes divinas de la transmisión obligatoria de la vida y del fomento del genuino amor conyugal (GS, 51); y a afirmar, en cambio, que «cuando se trata de conjugar el amor conyugal con la responsable transmisión de la vida» se debe mantener en un contexto de verdadero amor «el sentido de la mutua entrega y de la humana procreación».

“De ello se sigue que «la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado», rechazando «el aborto y el infanticidio»; y que «los mismos actos propios de la vida conyugal, ordenados según la genuina dignidad humana, deben ser respetados con gran reverencia»”.

Este compromiso es más urgente que nunca

Antes de concluir su catequesis, el Papa León XIV señaló que, este compromiso es más urgente que nunca. La Iglesia lo sabe bien, como demuestra la solicitud pastoral de los Papas que se han sucedido después del último Concilio, hasta la doble Asamblea sinodal querida por el Papa Francisco, sobre la que han tratado, los pasados días, los Jefes de las Iglesias Orientales Católicas y los Presidentes de las Conferencias Episcopales.

“Que la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo”.

ORACIÓN PARA EL MIÉRCOLES 21 DE OCTUBRE DE 2026. Santa Laura Montoya, virgen, XXIX Semana del Tiempo Ordinario.

ORACIÓN PARA EL MIÉRCOLES 21 DE OCTUBRE DE 2026.

Santa Laura Montoya, virgen,
XXIX Semana del Tiempo Ordinario.

Amado Dios, Padre bueno y misericordioso:

Al comenzar este nuevo miércoles, me acerco a tu presencia con un corazón agradecido por el regalo de la vida, por el descanso de la noche y por la oportunidad de caminar un día más bajo la luz de tu amor.

Gracias, Señor, porque tu bondad no depende de mis éxitos ni de mis logros. Tú me amas también cuando me equivoco, cuando mis fuerzas disminuyen y cuando las circunstancias no son como esperaba.

Hoy pongo en tus manos mi vida, mi familia, mis amigos y todas las personas que necesitan de tu consuelo.

Padre celestial, te pido que ilumines mis pensamientos, orientes mis decisiones y me concedas la gracia de vivir este día conforme a tu santa voluntad.

Que no busque solamente aquello que me resulta cómodo, sino lo que es justo, verdadero y agradable a tus ojos.

Señor Jesús, Tú nos enseñaste que seguirte también significa tomar nuestra cruz cada día. Por eso, cuando lleguen las dificultades, no permitas que pierda la esperanza ni que confunda las pruebas con tu ausencia.

Cuando mis planes no se cumplan, enséñame a confiar.

Cuando aparezcan los problemas, concédeme serenidad para afrontarlos.

Cuando experimente cansancio, fortalece mi corazón.

Y cuando reciba alegrías, que nunca olvide agradecerte y compartirlas con quienes me rodean.

Señor, líbrame del orgullo de creer que puedo hacerlo todo por mis propias fuerzas. Recuérdame que necesito tu gracia, tu Palabra y la ayuda de mis hermanos para perseverar en el camino del bien.

Como nos enseñas en el Evangelio: «Sin mí no pueden hacer nada» (Juan 15,5).

Que esta verdad no me desanime, sino que me llene de confianza, porque contigo puedo aprender a amar, servir, perdonar y comenzar de nuevo.

Padre amado, te pido por quienes hoy despiertan enfermos, por las familias que atraviesan dificultades económicas, por quienes sufren soledad, por los que buscan trabajo y por aquellos que han perdido la esperanza.

Concédeles fortaleza, consuelo y personas generosas que sean instrumentos de tu providencia.

Que tampoco yo permanezca indiferente ante el dolor ajeno.

A ejemplo de Santa Laura Montoya, que dedicó su vida al anuncio del Evangelio y al servicio de los pueblos indígenas, enséñame a reconocer tu presencia en cada persona y a servir con humildad, respeto y amor.

Que mi fe no se quede solamente en palabras bonitas o buenas intenciones.

Que se convierta en paciencia con mi familia, comprensión con quien se equivoca, generosidad con quien necesita ayuda y valentía para hacer el bien aunque nadie me lo agradezca.

Señor, si hoy recibo una bendición, que sepa compartirla.

Si enfrento una dificultad, que no pierda la confianza.

Si cometo un error, que tenga humildad para reconocerlo y corregirlo.

Y si alguien me lastima, dame la gracia de responder con verdad, justicia y misericordia.

No te pido una vida sin problemas, Señor, sino un corazón que permanezca unido a Ti en medio de ellos.

No te pido que todos mis deseos se cumplan, sino aprender a desear aquello que me acerque a tu amor.

No te pido riquezas ni reconocimientos, sino el pan de cada día, la fortaleza para cumplir mis responsabilidades y la generosidad para compartir lo que tengo.

Que la Santísima Virgen María me enseñe a guardar tu Palabra en el corazón y a responder con confianza: «Hágase en mí según tu palabra» (Lucas 1,38).

Amado Dios, en tus manos dejo este miércoles, mis proyectos, mis preocupaciones y las personas que amo.

Que en la alegría y en la dificultad pueda reconocer tu presencia, permanecer fiel a tu Evangelio y caminar sostenido por tu gracia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

REFLEXIÓN PARA COMENZAR EL DÍA

La fe no significa que hoy todo saldrá como queremos. Significa que, pase lo que pase, podemos acudir a Dios, confiar en su gracia y responder con amor.

Tal vez no podamos cambiar todas las circunstancias de nuestra vida, pero con la ayuda del Señor sí podemos cambiar nuestra manera de afrontarlas.

Hoy no le pidamos solamente a Dios que bendiga nuestros planes. Pidámosle también que transforme nuestro corazón para cumplir los suyos.

Que este miércoles sea una oportunidad para agradecer, servir, perdonar y caminar con esperanza.

Cristo Rey Radio 1110 AM

Tu radio, donde la fe se escucha y el alma encuentra consuelo. 🙏✨

#CristoReyRadio #OraciónParaTuDía #SantaLauraMontoya #MiércolesDeFe #FeCatólica #ConfianzaEnDios #VoluntadDeDios #Evangelio #RadioCatólica #CiudadJuárez #ElPasoTX

𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: 🌿 🔥🔨🔥 “𝐀 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐬𝐢𝐫𝐯𝐞 𝐚 𝐫𝐚𝐭𝐨𝐬, 𝐩𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐒𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫 𝐚 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐬 𝐞𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫; 𝐞𝐥 𝐚𝐦𝐨𝐫 𝐩𝐢𝐝𝐞 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞𝐠𝐚 𝐭𝐨𝐭𝐚𝐥”

𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐆𝐮𝐭𝐢𝐞́𝐫𝐫𝐞𝐳 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚 / 𝐓𝐞𝐦𝐚: 🌿 🔥🔨🔥 “𝐀 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐬𝐢𝐫𝐯𝐞 𝐚 𝐫𝐚𝐭𝐨𝐬, 𝐩𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐒𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫 𝐚 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐬 𝐞𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫; 𝐞𝐥 𝐚𝐦𝐨𝐫 𝐩𝐢𝐝𝐞 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞𝐠𝐚 𝐭𝐨𝐭𝐚𝐥”

1. Dos citas bíblicas

Lucas 9,62:
“Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios”.
Reflexión: Jesús nos recuerda que seguirle no admite medias tintas. Si decimos sí, ha de ser un sí firme, sin nostalgias ni excusas. El amor pide totalidad.

Apocalipsis 3,16:
“Puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, estoy por vomitarte de mi boca”.
Reflexión: La tibieza espiritual es un riesgo real. Servir a ratos es no servir. El Señor quiere un corazón ardiente, decidido y entregado.

2. Texto de un Papa

El Papa Francisco, en la audiencia general del 25 de octubre de 2023 (Vatican News), dijo: “El cristiano no puede ser parcial. El Evangelio no se vive a pedazos. La entrega a Cristo es total y abraza todas las dimensiones de la vida”.
Este llamado es una invitación clara: no reservarle a Dios solo un tiempo, sino toda nuestra existencia.

3. Dos referencias de encíclicas papales

Deus Caritas Est, n.1:
“Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios”.
Explicación: Amar a Dios no se reduce a momentos aislados. Si Él es amor total, nuestra respuesta no puede ser fraccionada, sino continua.

Evangelii Gaudium, n. 80:
“La vida se debilita en la comodidad y en la avaricia”.
Explicación: Servir a ratos conduce a la mediocridad. El Papa nos invita a vivir con pasión y decisión, sin conformarnos con lo mínimo.

4. Catecismo de la Iglesia Católica

Catecismo n. 2093: “El amor a Dios se expresa en la obediencia a sus mandamientos”.
Explicación: No se trata solo de decir que lo amamos. Amar a Dios es servirle con hechos concretos, constantes y fieles.

5. Tres frases de santos

San Agustín: “Ama y haz lo que quieras” ❤️
Santa Teresa de Jesús: “Nada te turbe, nada te espante. Solo Dios basta” 🙏
San Juan Bosco: “La santidad consiste en estar siempre alegres” 😊

Conclusión breve: Los santos nos enseñan que la alegría, la paz y la fidelidad brotan de una entrega total a Dios, nunca parcial.

6. Filósofo católico

Jacques Maritain enseñaba que la fe es un acto libre y pleno. No se negocia por mitades. Quien ama a Dios lo hace con todo su ser, y ese amor se traduce en compromiso concreto con la verdad y el bien.

7. Tres acciones prácticas

Reza cada mañana una oración de entrega total a Dios.
Dedica una obra concreta de servicio esta semana a alguien que lo necesite.
Haz un examen nocturno agradeciendo lo bueno y pidiendo fuerza para mejorar lo débil.

8. Ejemplo de la vida cotidiana

Imagina a alguien que se casa, pero solo promete fidelidad los fines de semana. Sería absurdo. Así pasa con Dios: no podemos amarlo a ratos.
Un discípulo moderno, María López, cuenta que al decidir servir en su parroquia sin reservas encontró la paz que antes buscaba en mil lugares. Hoy afirma: “Cuando dejé de dividir mi corazón, descubrí la alegría de servir con todo”.

Pregunta inspiradora:

¿Qué parte de tu vida sigues reservando y no entregas aún al Señor?

9. Oración breve

Maestro amado, dame un corazón indiviso. Enséñame a servirte con alegría total, sin pausas ni reservas. Que mi vida sea respuesta de amor pleno a tu entrega en la cruz. Amén.

Conclusión pastoral

Servir a Dios plenamente es la única manera de experimentar la plenitud del amor. Él se entregó todo en Cristo; nosotros estamos llamados a darlo todo en gratitud.

#CristoReyRadio #RadioCatolica #EnClaveDeCristo #CiudadJuárez #ElPasoTX

@destacar @seguidores @fansdestacados

Cristo Rey Radio 1110 am, 10 AÑOS,
Tu Radio, Donde la fe se escucha…
y el alma encuentra consuelo.

 𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐧𝐨𝐜𝐡𝐞𝐄𝐥 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐚 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐨𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐢𝐤𝐞𝐬 𝐨 𝐩𝐨𝐩𝐮𝐥𝐚𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐬𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐨𝐥𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐲 𝐧𝐨 𝐥𝐚 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚

𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐧𝐨𝐜𝐡𝐞
𝐄𝐥 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐚 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐨𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐢𝐤𝐞𝐬 𝐨 𝐩𝐨𝐩𝐮𝐥𝐚𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐬𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐨𝐥𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐲 𝐧𝐨 𝐥𝐚 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚

INTRODUCCIÓN

¿Y si esta noche descubrieras que llevas mucho tiempo sirviendo a Dios, pero esperando que los demás te reconozcan?

Publicamos lo que hacemos, contamos cuántos nos siguen y nos alegramos cuando alguien nos felicita. Pero hay una pregunta que puede incomodarnos profundamente:

**Si mañana nadie te aplaudiera, nadie compartiera tus publicaciones y nadie reconociera tu trabajo… ¿seguirías sirviendo a Dios con el mismo amor?**

Porque una cosa es utilizar las redes sociales para evangelizar y otra muy distinta es convertir los aplausos en la razón de nuestro ministerio.

DESARROLLO

1. Dios no nos llamó a ser populares, sino a ser fieles.

Vivimos en una época donde parece que todo necesita ser visto para tener valor.

Si nadie comenta, sentimos que no impactamos. Si nadie agradece, pensamos que nuestro esfuerzo no sirvió. Si otro ministerio recibe más reconocimiento, comenzamos a compararnos.

Y sin darnos cuenta, podemos terminar midiendo los frutos del Evangelio con las estadísticas de una pantalla.

Pero Jesús nos dice:

«Cuídense de practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos» (Mateo 6,1).

Jesús no está prohibiendo que nuestras buenas obras sean conocidas. Nos está invitando a examinar la intención de nuestro corazón.

Porque podemos hacer algo aparentemente santo por una motivación profundamente humana: alimentar nuestro orgullo.

El problema no es que otros vean lo que haces. El problema comienza cuando necesitas que te vean para seguir haciéndolo.

2. La voluntad de Dios no siempre coincide con nuestros deseos.

A veces queremos servir donde hay reconocimiento, donde podemos dirigir, donde nuestra opinión cuenta y donde nuestro nombre aparece.

Pero ¿qué sucede cuando Dios nos invita a servir en silencio?

¿Qué pasa cuando nos corresponde limpiar después de un evento, acomodar sillas, visitar a un enfermo o ayudar a alguien que jamás podrá devolvernos el favor?

Ahí se pone a prueba nuestro corazón.

Jesús nos dejó el ejemplo más grande en Getsemaní:

«No se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lucas 22,42).

¡Qué palabras tan poderosas!

Jesús no buscó el camino más cómodo ni el más celebrado. Se entregó por amor, obedeciendo al Padre hasta la cruz.

Por eso, servir a Dios no significa hacer únicamente aquello que nos gusta, sino aprender a amar también en aquello que nos cuesta.

La verdadera obediencia comienza cuando dejamos de preguntarle a Dios dónde queremos servir y empezamos a escuchar dónde nos necesita.

3. Cuando el ministerio se convierte en competencia, Cristo deja de ocupar el centro.

Hay una tristeza que pocas veces reconocemos: podemos estar trabajando por la misma Iglesia y comenzar a vernos como rivales.

Nos molesta que otro tenga más seguidores, que feliciten a otro servidor, que inviten a predicar a alguien más o que una iniciativa ajena reciba más atención.

Y entonces aparece una contradicción:

Decimos que queremos que Cristo sea conocido, pero nos incomoda cuando alguien más consigue acercar personas a Él.

Hermanos, el Evangelio no es una competencia de popularidad.

No estamos construyendo nuestra propia fama. Estamos colaborando en una misión que pertenece a Jesucristo.

Y cuando alguien más hace el bien, no hemos perdido protagonismo. La Iglesia ha ganado un servidor.

4. También hay que aprender a servir sin resentimiento.

Esto es importante: no necesitar aplausos no significa que debamos aceptar abusos, descuidar nuestra salud o permitir que se aprovechen de nuestra generosidad.

Los servidores también necesitamos descanso, acompañamiento, formación y palabras de aliento.

Es humano sentir tristeza cuando nuestro esfuerzo pasa inadvertido.

Pero esa tristeza puede convertirse en oración en lugar de transformarse en amargura.

Podemos decirle al Señor:

«Jesús, me duele no sentirme valorado. Ayúdame a no convertir ese dolor en orgullo, rivalidad o resentimiento».

Porque la humildad no consiste en fingir que nada nos afecta, sino en permitir que la gracia de Dios purifique nuestras intenciones.

5. Lo que haces por amor a Dios nunca pierde su valor.

Quizá hoy serviste y nadie te agradeció.

Quizá preparaste algo con entusiasmo y las cosas no salieron como esperabas.

Quizá alguien criticó tu trabajo sin conocer el esfuerzo que había detrás.

Esta noche recuerda algo:

Tu dignidad no depende de los aplausos, y el valor de tu servicio no se mide por los likes.

Dios conoce tu corazón, tus esfuerzos y también tus fragilidades.

No necesitas demostrarle que eres indispensable.

La Iglesia tiene un solo Salvador: Jesucristo.

Nosotros somos discípulos llamados a colaborar con su gracia.

Y qué libertad tan hermosa experimentamos cuando comprendemos que no tenemos que ser los protagonistas de todo.

Basta con ser fieles a la misión que Él nos confía.

CIERRE: UNA PREGUNTA PARA ESTA NOCHE

Antes de dormir, examina tu corazón.

¿Estoy sirviendo porque amo a Cristo o porque necesito sentirme importante?

¿Me alegra que otros evangelicen, aunque reciban más reconocimiento que yo?

¿Estoy dispuesto a aceptar la voluntad de Dios, incluso cuando me pide ocupar un lugar que nadie ve?

No tengas miedo de reconocer que a veces has buscado aplausos. Todos necesitamos que el Señor purifique nuestras motivaciones.

Pero esta noche puedes comenzar de nuevo.

Que mañana no te preocupe tanto cuántas personas hablan de ti, sino cuántas pueden acercarse a Jesús a través de tu servicio.

Porque al final de nuestra vida, lo más importante no será cuántos seguidores tuvimos, sino cuánto amamos y qué tan fielmente respondimos a la gracia de Dios.

¡Que se vea menos nuestro ego y se reconozca más a Jesucristo!

ORACIÓN PARA LA NOCHE

Señor Jesús:

Esta noche me presento ante Ti con sinceridad.

Tú conoces mis buenas intenciones, pero también mis deseos de reconocimiento, mis comparaciones y las ocasiones en que he permitido que el orgullo se mezcle con mi servicio.

Perdóname cuando he buscado más los aplausos de las personas que tu voluntad.

Perdóname cuando he sentido envidia del bien que otros realizan y cuando he olvidado que el ministerio no me pertenece.

Dame un corazón humilde, libre y generoso.

Enséñame a servir con alegría cuando me agradecen y con la misma fidelidad cuando nadie se da cuenta.

Ayúdame a aceptar mis límites, a descansar cuando lo necesito y a no confundir el servicio con la búsqueda de mi propia importancia.

Que tu gracia sostenga mis esfuerzos y purifique mis motivaciones.

Señor, si mañana me llamas a servir en un lugar pequeño, dame amor para hacerlo.

Si me confías una responsabilidad grande, dame humildad para no apropiarme de ella.

Y si tus planes son distintos de los míos, enséñame a responder como Tú en Getsemaní:

«Padre, que no se haga mi voluntad, sino la tuya».

Que mi mayor alegría no sea que pronuncien mi nombre, sino que, por medio de mi vida, otros lleguen a conocerte y amarte.

María, humilde servidora del Señor, enséñame a decir cada día: «Hágase en mí según tu palabra».

Amén.

PREGUNTA PARA REFLEXIONAR

Si mañana desaparecieran los likes, los aplausos y los reconocimientos… ¿seguirías sirviendo a Dios con el mismo entusiasmo?

Jorge Gutiérrez García
Reflexión para la noche

#ReflexiónParaLaNoche #JorgeGutiérrezGarcía #ServirADios #NoBusquesAplausos #VoluntadDeDios #HumildadCristiana #ServicioConAmor #MinisteriosCatólicos #FeEnAcción #CristoEnElCentro #Evangelización #IglesiaCatólica #CristoReyRadio