León XIV a la Guardia Suiza: “Más que soldados, ustedes son servidores”
León XIV a la Guardia Suiza: “Más que soldados, ustedes son servidores”
El Papa recibió a los miembros de la Guardia Suiza Pontificia y a sus familias con ocasión de la ceremonia anual del Juramento. El Pontífice agradeció su servicio “humilde y discreto” y los animó a vivir su misión como un camino de fe, fraternidad y santidad al servicio del Sucesor de Pedro.
Sebastián Sansón Ferrari – Ciudad del Vaticano
“Más que soldados, ustedes son servidores”. Con estas palabras, el Papa León XIV definió la misión de la Guardia Suiza Pontificia al recibir este 7 de mayo a los miembros del cuerpo armado más antiguo del mundo y a sus familiares, reunidos en el Vaticano con motivo de la ceremonia anual del Juramento de los nuevos alabarderos que tuvo lugar el miércoles 6 en el Aula Pablo VI.
El Pontífice saludó al comandante, a los oficiales y a todos los guardias, así como a las autoridades civiles y militares presentes, expresando también su reconocimiento a Suiza, país de origen de las jóvenes reclutas que llegan al Vaticano “con alegría” para ponerse al servicio del Papa. “Ellos son motivo de orgullo para vuestro país y traen al Vaticano los valores culturales y espirituales en los que han crecido”, afirmó.
En su discurso, León XIV agradeció el servicio “humilde y discreto” que los guardias realizan “día y noche”, destacando también el papel de las familias que los acompañan en este camino. Las alegrías compartidas, las pruebas y las amistades que nacen dentro del cuerpo, dijo, forjan “el sentido del honor y del deber”, vivido hasta “el don de la vida” por la protección del Sucesor de Pedro.

El Papa participó en la ceremonia de juramentación de 28 reclutas en el Aula Pablo VI del Vaticano. Agradeciendo a los nuevos alabarderos del cuerpo militar más antiguo del mundo …
Una misión unida a la santidad
El Papa reflexionó además sobre el profundo significado espiritual del servicio de la Guardia Suiza. Recordó que los guardias desempeñan su misión en lugares cargados de historia y fe -como el Palacio Apostólico o las Basílicas Mayores-, espacios que invitan “a la reflexión y a la oración”.
“La belleza viene de Dios y conduce a Dios”, afirmó el Pontífice, subrayando que la tarea de la Guardia, aunque de carácter militar, está “inseparablemente unida a la vocación a la santidad propia de todo bautizado”.
León XIV se mostró convencido de que la decisión de dedicar algunos años al servicio del Papa y de la Santa Sede forma parte de un camino personal de fe. Por ello, exhortó a los guardias a verse no solo como custodios, sino como hombres llamados a servir a los demás “a imagen de Cristo”, especialmente a peregrinos, turistas y a quienes necesiten ayuda.
“Recuerden siempre estas palabras de Jesús: ‘Todo lo que hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron’”, señaló citando el Evangelio de Mateo.

El Papa León XIV saluda a los Guardias Suizos Pontificios y sus familiares, jueves 7 de mayo de 2026 (@Vatican Media)
El silencio, la oración y la fraternidad
El Santo Padre se detuvo también en los momentos silenciosos de la vida cotidiana de los alabarderos. Los turnos nocturnos, dijo, pueden convertirse en ocasiones privilegiadas para la oración, la lectura espiritual y el encuentro interior con Dios.
En ese contexto, propuso a los guardias la oración de san Nicolás de Flüe: “Señor mío y Dios mío, quítame todo lo que me impide ir hacia Ti; dame todo lo que me conduzca hasta Ti”.
Finalmente, el Papa alentó a los miembros de la Guardia Suiza a cultivar la solidaridad fraterna, la humildad y la generosidad en la vida compartida del cuartel, para construir “un clima de armonía y alegría” que se refleje en todos aquellos con quienes se encuentren.
Antes de impartir la Bendición Apostólica, León XIV encomendó a los guardias y a sus familias a la protección de la Virgen María y de los santos patronos de la Guardia Suiza: san Martín de Tours, san Sebastián y san Nicolás de Flüe.

León XIV saluda a los Guardias Suizos Pontificios y sus familiares, jueves 7 de mayo de 2026 (@Vatican Media)

