“¿Sirves a las Personas… o Solo Cumples con tu Ministerio?”

“¿Sirves a las Personas… o Solo Cumples con tu Ministerio?” 🌙

INTRO

Hay una pregunta incómoda que todo servidor debería hacerse alguna noche:

¿Estoy sirviendo a las personas… o simplemente estoy cumpliendo con mi ministerio?

Porque podemos llegar temprano, preparar todo, cantar, predicar, coordinar, acomodar sillas, publicar, organizar… y aun así pasar de largo frente a una persona que necesitaba ser mirada, escuchada o abrazada.

Jesús nunca trató a las personas como una tarea pendiente. Para Él, la persona siempre fue más importante que el programa.

DESARROLLO

Existe una diferencia enorme entre cumplir una función y ejercer un ministerio.

Cumplir dice: “Ya hice lo que me correspondía.”
Servir pregunta: “Señor, ¿a quién quieres amar a través de mí?”

Jesús nos dejó una medida muy clara:

> “El Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir.”
— Marcos 10,45

El peligro aparece cuando el ministerio comienza a girar alrededor de mi responsabilidad, mi grupo, mi reconocimiento, mi manera de hacer las cosas. Podemos terminar defendiendo tanto nuestro puesto que olvidamos el propósito por el cual Dios nos puso allí.

Y quizá esta noche necesitamos recordar algo: Dios no te llamó solamente a hacer cosas para Él; te llamó a amar personas con Él.

Por eso Jesús podía detenerse. En medio de la multitud escuchó a Bartimeo. Entre tanta gente distinguió a la mujer que tocó su manto. Frente a Zaqueo no vio primero al pecador que todos rechazaban: vio a una persona que necesitaba salvación.

Ahí está el verdadero ministerio.

San Pablo lo resume de manera contundente:

> “Si no tengo amor, nada soy.”
— 1 Corintios 13,2

Puedes tener experiencia, formación, responsabilidad e incluso resultados visibles. Pero si las personas que Dios pone frente a ti se convierten solamente en números, asistentes, seguidores o trabajo por terminar, algo esencial se está perdiendo.

Esta noche pregúntate:

¿Las personas se sienten amadas después de encontrarse conmigo?
¿Escucho o solamente doy instrucciones?
¿Sirvo cuando nadie me reconoce?
¿Tengo tiempo para aquel que no puede ofrecerme nada a cambio?

Porque el ministerio no consiste únicamente en llevar personas hacia una actividad de la Iglesia.

Consiste en ayudarlas a encontrarse con Cristo.

CIERRE

Tal vez hoy cumpliste perfectamente con todo… pero mañana Dios puede pedirte algo diferente:

detenerte.

Mirar a los ojos.
Escuchar una historia.
Preguntar: “¿Cómo estás de verdad?”
Acompañar al que está solo.

Al final, Jesús no nos preguntará cuántos cargos tuvimos, sino cuánto amamos.

No permitas que el ministerio que Dios te dio para amar a las personas termine alejándote de las personas.

Que cuando alguien se encuentre contigo, no solamente diga:

“Qué buen servidor.”

Que pueda pensar:

“Hoy alguien me hizo sentir que Dios no se había olvidado de mí.”

🙏 ORACIÓN

Señor Jesús,
purifica mi manera de servir.

No permitas que la rutina convierta mi ministerio en una obligación ni que el reconocimiento se convierta en mi recompensa.

Dame tus ojos para descubrir al que necesita ser visto, tus oídos para escuchar al que necesita hablar y tu corazón para amar incluso cuando nadie me agradezca.

Que nunca ame más mi puesto que a las personas que me confías.

Y cuando me olvide de por qué comencé a servir, llévame nuevamente a tus pies y recuérdame:

servir es amar, y amar es parecerme a Ti.

Amén. 🙏

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