๐‘๐ž๐Ÿ๐ฅ๐ž๐ฑ๐ข๐จฬ๐ง ๐ฉ๐š๐ซ๐š ๐ฅ๐š ๐ง๐จ๐œ๐ก๐žโ€œ๐‚๐ฎ๐š๐ง๐๐จ ๐ญ๐ฎ ๐‚๐š๐ซ๐šฬ๐œ๐ญ๐ž๐ซ ๐ƒ๐ž๐ฌ๐ญ๐ซ๐ฎ๐ฒ๐ž ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ž ๐ญ๐ฎ ๐Œ๐ข๐ง๐ข๐ฌ๐ญ๐ž๐ซ๐ข๐จ ๐ˆ๐ง๐ญ๐ž๐ง๐ญ๐š ๐‚๐จ๐ง๐ฌ๐ญ๐ซ๐ฎ๐ข๐ซโ€,๐‰๐จ๐ซ๐ ๐ž ๐†๐ฎ๐ญ๐ข๐žฬ๐ซ๐ซ๐ž๐ณ ๐†๐š๐ซ๐œ๐ข๐š

๐‘๐ž๐Ÿ๐ฅ๐ž๐ฑ๐ข๐จฬ๐ง ๐ฉ๐š๐ซ๐š ๐ฅ๐š ๐ง๐จ๐œ๐ก๐ž
โ€œ๐‚๐ฎ๐š๐ง๐๐จ ๐ญ๐ฎ ๐‚๐š๐ซ๐šฬ๐œ๐ญ๐ž๐ซ ๐ƒ๐ž๐ฌ๐ญ๐ซ๐ฎ๐ฒ๐ž ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ž ๐ญ๐ฎ ๐Œ๐ข๐ง๐ข๐ฌ๐ญ๐ž๐ซ๐ข๐จ ๐ˆ๐ง๐ญ๐ž๐ง๐ญ๐š ๐‚๐จ๐ง๐ฌ๐ญ๐ซ๐ฎ๐ข๐ซโ€,
๐‰๐จ๐ซ๐ ๐ž ๐†๐ฎ๐ญ๐ข๐žฬ๐ซ๐ซ๐ž๐ณ ๐†๐š๐ซ๐œ๐ข๐š

๐ˆ๐๐“๐‘๐Ž

Puedes llegar temprano a servir, conocer la Biblia, participar en cada actividad y estar siempre disponible. Pero existe una pregunta que pocas veces queremos hacernos: ยฟcรณmo se sienten los demรกs despuรฉs de tratar conmigo?

Porque podemos estar construyendo el Reino con nuestras manos y daรฑรกndolo con nuestra manera de tratar a las personas.

๐ƒ๐„๐’๐€๐‘๐‘๐Ž๐‹๐‹๐Ž

No todos los problemas dentro de una comunidad nacen de falta de fe.

Algunos nacen de caracteres que nunca permitimos que Cristo transforme.

Queremos evangelizar, pero contestamos con dureza.

Queremos formar comunidad, pero necesitamos tener siempre la razรณn.

Queremos servir, pero nos molestamos cuando alguien propone algo diferente.

Predicamos misericordia, pero somos implacables con los errores ajenos.

Hablamos de humildad, pero una correcciรณn nos cambia hasta el rostro.

Y aquรญ aparece una verdad incรณmoda:

No basta preguntarnos cuรกnto hacemos para Dios. Tambiรฉn debemos preguntarnos en quiรฉn nos estamos convirtiendo mientras lo hacemos.

San Pablo nos recuerda:

โ€œRevรญstanse, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entraรฑas de misericordia, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia.โ€
Colosenses 3,12

Fรญjate que Pablo no comienza hablando de proyectos.

Habla del corazรณn.

Porque antes de utilizar nuestras manos para servir, Cristo quiere transformar nuestra manera de mirar, escuchar, responder y corregir.

El problema no es tener carรกcter fuerte.

Jesรบs tambiรฉn hablรณ con firmeza.

El problema aparece cuando confundimos firmeza con agresividad, sinceridad con crueldad, liderazgo con control y autoridad con superioridad.

Decir โ€œasรญ soy yoโ€ tampoco puede convertirse en excusa permanente.

Cristo nos recibe como somos, pero nos ama demasiado para dejarnos exactamente igual.

๐˜ ๐ช๐ฎ๐ข๐ณ๐šฬ ๐ž๐ฌ๐ญ๐š ๐ง๐จ๐œ๐ก๐ž ๐ง๐ž๐œ๐ž๐ฌ๐ข๐ญ๐š๐ฆ๐จ๐ฌ ๐ฉ๐ซ๐ž๐ ๐ฎ๐ง๐ญ๐š๐ซ๐ง๐จ๐ฌ:

ยฟMi presencia trae paz o tensiรณn?

ยฟLas personas pueden equivocarse cerca de mรญ?

ยฟSรฉ pedir perdรณn cuando lastimo?

ยฟEscucho para comprender o solamente espero mi turno para responder?

ยฟMi familia conoce al mismo cristiano amable que conocen en la parroquia?

Esa รบltima puede doler.

Pero tambiรฉn puede sanar.

El ministerio mรกs importante no es aquel donde todos conocen nuestro nombre.

Es permitir que Jesรบs forme su carรกcter dentro de nosotros.

Antes de cambiar estructuras, Cristo quiere transformar corazones.

Y muchas veces comienza por el nuestro.

๐‚๐ˆ๐„๐‘๐‘๐„

Tal vez has trabajado durante aรฑos construyendo algo hermoso para Dios.

No permitas que una reacciรณn impulsiva destruya lo que tantas oraciones ayudaron a levantar.

Si alguna vez heriste, reconoce.

Si respondiste mal, pide perdรณn.

Si necesitas cambiar, comienza.

Eso no disminuye tu autoridad.

La hace cristiana.

Esta noche no preguntes solamente:

โ€œSeรฑor, ยฟquรฉ quieres que haga maรฑana?โ€

Atrรฉvete a preguntarle:

โ€œSeรฑor, ยฟquรฉ necesitas cambiar en mรญ para que mi manera de tratar a los demรกs tambiรฉn hable de Ti?โ€

Porque el Evangelio no solamente debe escucharse cuando hablamos.

Tambiรฉn deberรญa sentirse cuando alguien se acerca a nosotros.

๐Ž๐‘๐€๐‚๐ˆ๐Žฬ๐ ๐๐€๐‘๐€ ๐‹๐€ ๐๐Ž๐‚๐‡๐„

Jesรบs, Maestro paciente, entra tambiรฉn en mi carรกcter.

Muรฉstrame aquello que todavรญa necesita conversiรณn.

Quita de mรญ la soberbia, la dureza y la necesidad de imponerme.

Dame firmeza sin lastimar.

Verdad sin arrogancia.

Autoridad sin orgullo.

Y un corazรณn capaz de pedir perdรณn.

Que maรฑana quienes se encuentren conmigo no solamente vean lo que hago por Ti.

Que puedan descubrir algo de Ti en mi manera de tratarlos.

Amรฉn.

๐๐‘๐„๐†๐”๐๐“๐€ ๐๐€๐‘๐€ ๐„๐’๐“๐€ ๐๐Ž๐‚๐‡๐„

Si las personas conocieran a Jesรบs solamente por la manera en que tรบ las tratas, ยฟquรฉ imagen de Cristo estarรญas mostrando?

#ReflexiรณnParaLaNoche #CarรกcterCristiano #ServirConAmor #Conversiรณn #Humildad #Servicio #VidaCristiana #Evangelio #ComunidadesQueSanan #JesรบsTransforma

๐๐š๐ณ ๐ฒ ๐›๐ข๐ž๐ง, ๐ƒ๐ข๐จ๐ฌ ๐ฉ๐จ๐ซ ๐๐ž๐ฅ๐š๐ง๐ญ๐ž,
๐‡๐š๐ฌ๐ญ๐š ๐š๐ช๐ฎ๐ขฬ ๐“๐ฎฬ ๐ก๐ž๐ซ๐ฆ๐š๐ง๐จ ๐ž๐ง ๐‚๐ซ๐ข๐ฌ๐ญ๐จ
๐‰๐จ๐ซ๐ ๐ž ๐†๐ฎ๐ญ๐ข๐žฬ๐ซ๐ซ๐ž๐ณ ๐†๐š๐ซ๐œ๐ขฬ๐š

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