EN VIVO | Misa Crismal del Papa León XIV desde el Vaticano | Jueves Santo | 2 abril 2026

transmisión en directo desde la Basílica de San Pedro el 2 de abril de 2026 a las 9:30 a. m. hora de Roma, para la Misa Crismal del Jueves Santo, presidida por el Papa León XIV. Esta solemne celebración de la Semana Santa reúne a sacerdotes, obispos y fieles para la bendición de los santos óleos, que serán utilizados en los sacramentos a lo largo del año. Escribe tus intenciones de oración en los comentarios.  Crédito: Vatican Media

Pizzaballa desde Getsemaní: momento muy complicado, queremos paz

Pizzaballa desde Getsemaní: momento muy complicado, queremos paz

Ayer por la tarde la oración en Getsemaní, guiada por el patriarca de Jerusalén de los latinos Pizzaballa. “Momento muy complicado, queremos construir la paz”, subrayó al inicio. “La guerra ha interrumpido nuestro camino festivo, haciendo difícil incluso la simple alegría de seguir a nuestro Rey”. Y añadió: “Jesús llora una vez más sobre Jerusalén y sobre esta Tierra Santa”.

Roberto Paglialonga – Ciudad del Vaticano

El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca de Jerusalén de los latinos, ha guiado desde Getsemaní, a los pies del Monte de los Olivos, la oración especial por la paz, en la solemnidad del Domingo de Ramos. La súplica se llevó a cabo a pocas horas del bloqueo impuesto por las autoridades israelíes al mismo Pizzaballa y al padre Francesco Ielpo, custodio de Tierra Santa, de acceder al Santo Sepulcro para la celebración de la Misa.

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Pizzaballa: queremos la paz y la fraternidad


“Estamos viviendo una situación muy complicada”, “nos hemos reunido porque queremos construir la paz, la fraternidad”, subrayó el patriarca al inicio de la celebración, que se desarrolló sin peregrinos.

Sin procesión, sin palmas


Hoy —observó— “en esta tarde de Domingo de Ramos, estamos aquí sin la procesión, sin las palmas que ondean por las calles”. Y “no es una falta formal, sino que se debe a la guerra, que ha suspendido nuestro camino festivo, haciendo difícil incluso la simple alegría de seguir a nuestro Rey. Nuestros hermanos y hermanas de Tierra Santa hoy no pueden llenar las calles ni unir su voz al cortejo festivo”, dijo. Sin embargo, “su ausencia no está vacía ante el Señor”, porque “Él no busca calles triunfales, entra allí donde la puerta está entreabierta, donde la fidelidad es pan cotidiano”.

El Resucitado en medio de nosotros, incluso cuando el camino está bloqueado


“El Crucificado Resucitado no deja de pasar en medio de nosotros. Incluso cuando el camino está bloqueado —subrayó hablando desde un altar de la Basílica de Getsemaní asomada a las murallas de la Ciudad Santa, y rodeado por numerosos concelebrantes— Él habita el corazón de quien no ha dejado de seguirlo. Pero precisamente en este silencio forzado, esta liturgia se hace más verdadera. Porque el grito ‘Hosanna’ no necesita ramas para subir al cielo, y la fe no se dobla cuando le faltan los ritos exteriores”.

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Jesús llora sobre Jerusalén y sobre la Tierra Santa sin paz


Pero “hoy Jesús vuelve a llorar sobre Jerusalén”, dijo también. “Llora sobre esta ciudad que permanece signo de esperanza y de dolor, de gracia y de sufrimiento. Llora sobre esta Tierra Santa que todavía no sabe reconocer el don de la paz”. Y además: “Llora sobre todas las víctimas de una guerra que no da señales de terminar, sobre las familias divididas, sobre las esperanzas rotas. Pero las lágrimas de Jesús nunca son estériles: nos abren los ojos, nos interpelan, nos revelan la verdad”.

Testigos de un amor que no se rinde


Por ello, prosiguió Pizzaballa, “en esta tierra que sigue esperando la paz, estamos llamados a ser testigos de un amor que no se rinde. Que nuestro camino de fe, también hoy, pueda ser un camino de esperanza. Y que nuestra vida, aun en la dureza del presente, sepa llevar el amor de Cristo y su luz allí donde todo parece oscuridad”.

El verdadero poder no está en la violencia


Comentando la Pasión, el patriarca se detuvo luego en la traición de Judas, en la negación de Pedro, en el silencio de Pilato, en los gritos de la multitud que invocaba la cruz y la muerte de Jesús, pero también en la figura del centurión: él “descubre que el verdadero poder no reside en la violencia o en la espada que mata, sino en una vida entregada libremente”. Y así, en aquel momento dramático, “hace la más alta confesión: este hombre es el Hijo de Dios. Precisamente en el momento en que la muerte parece triunfar, la verdad se revela, el amor se manifiesta y la salvación se cumple”.

La paz es el fruto de la cruz: Dios se dona completamente


También “hoy, mientras la guerra parece sofocar toda palabra de paz, aquí —donde Jesús lloró— podemos oír resonar esa misma confesión. La última palabra de Dios es la tumba vacía. Es el Señor que precede a los discípulos en Galilea y que nos precede también a nosotros, guiándonos hacia una paz que no es una ilusión, sino el fruto de la cruz”, dijo el purpurado. Por lo tanto “la paz que Jesús ofrece no es un frágil acuerdo entre enemigos, sino una paz nacida de la cruz, una paz que viene de un Dios que se dona completamente y no tiene necesidad de fuerza ni de armas. Esta es la paradoja que estamos llamados a acoger hoy”. Porque “Jerusalén, la Tierra Santa, no es solo un lugar geográfico; es el corazón palpitante de nuestra fe. Cada piedra aquí habla de salvación; cada colina lleva el recuerdo del Dios que ha elegido acercarse”, añadió. Por eso, “vivir la fe en esta tierra significa aceptar la contradicción que ella encarna: el lugar de la resurrección es también el lugar del Calvario; el lugar del abrazo de Dios está todavía marcado por demasiado odio”.

Llevar la cruz y convertirse en constructores de reconciliación


Y sin embargo, precisamente desde este lugar santo “aprendemos a mirar la ciudad con los ojos de Cristo. Aprendemos a llorar con él, pero también a esperar con él. Porque la misma Jerusalén que rechazó al Príncipe de la Paz también ha visto la tumba vacía. La guerra no borrará la resurrección. El dolor no apagará la esperanza”, concluyó el patriarca. Hoy, sin palmas, “llevamos en cambio la cruz —no una carga inútil, sino la fuente de la verdadera paz. No ondeamos ramas de olivo; elegimos en cambio convertirnos en constructores de reconciliación, a través de cada gesto, cada palabra, cada relación”.

El Papa: Que en la Iglesia el ejercicio de la justicia sea búsqueda de la verdad en la caridad

El Papa: Que en la Iglesia el ejercicio de la justicia sea búsqueda de la verdad en la caridad

Al abrir el Año Judicial del Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano, León XIV subraya que la administración de justicia contribuye también a la tutela del valor de la unidad, «elemento esencial de la vida eclesial». En el discernimiento atento de los hechos, en la escucha respetuosa de las personas involucradas y en la aplicación correcta de las normas para representar fielmente los principios del ordenamiento, «una misión que es a la vez jurídica y espiritual»

Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano

«La justicia en la Iglesia no es un mero ejercicio técnico de la norma», sino «un ministerio al servicio del Pueblo de Dios» que exige «competencia jurídica», «sabiduría, equilibrio y una búsqueda constante de la verdad en la caridad», y «cada decisión, cada proceso y cada juicio» deben «reflejar esa búsqueda de la verdad que está en el corazón de la vida de la Iglesia». En la ceremonia de apertura del Año Judicial del Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano, en la Aula de las Bendiciones del Palacio Apostólico, León XIV inicia su discurso aclarando que «a la luz de la misión que orienta a la Iglesia», la «auténtica justicia» es el «ejercicio de una forma ordenada de caridad, capaz de custodiar y promover la comunión».

El Papa mientras lee su discurso

El Papa mientras lee su discurso   (@VATICAN MEDIA)

La administración de justicia en el Vaticano

En particular, en el ordenamiento jurídico del Estado de la Ciudad del Vaticano, la administración de justicia no consiste únicamente en la «resolución de controversias», explica el Papa, sino que contribuye a la tutela de la unidad —«elemento esencial de la vida eclesial»— y del propio ordenamiento jurídico, sustentando la «credibilidad de las instituciones». Por lo tanto, «la observancia de las garantías procesales, la imparcialidad del juez, la efectividad del derecho de defensa y la duración razonable de los procesos» no son solo «instrumentos técnicos del procedimiento judicial», sino también «condiciones a través de las cuales el ejercicio de la función jurisdiccional adquiere una autoridad particular y contribuye a la estabilidad institucional». Por lo tanto, el juicio no es «simplemente el lugar del conflicto entre pretensiones opuestas», sino, más bien, «un espacio ordenado en el que, mediante el enfrentamiento regulado entre las partes y la intervención imparcial del juez, el disenso se reconduce hacia un horizonte de verdad y justicia». Para el Pontífice, en este sentido, sigue siendo válido lo que escribe San Agustín en De civitate Dei: «Sin justicia no se puede administrar el Estado; es imposible que haya derecho en un Estado en el que no hay verdadera justicia».

Queridos hermanos y hermanas, vuestro servicio adquiere, por tanto, un valor no solo institucional, sino también profundamente eclesial. A través del discernimiento atento de los hechos, la escucha respetuosa de las personas involucradas y la aplicación correcta de las normas para representar fielmente los principios del ordenamiento, ustedes participan en una misión que es a la vez jurídica y espiritual.

La justicia nace del orden del amor

Al detenerse en «la relación que existe entre la administración de la justicia y el valor de la unidad», el obispo de Roma recuerda que «la tradición cristiana siempre ha reconocido» la justicia como «virtud fundamental para el orden de la vida personal y comunitaria».

San Agustín recordaba que el orden de la sociedad nace del orden del amor, afirmando que «ordinata dilectio est iustitia». Cuando el amor está correctamente ordenado, cuando Dios es puesto en el centro y el prójimo es reconocido en su dignidad, entonces toda la vida personal y social recupera su justa orientación.

Un momento de la ceremonia de apertura del Año Judicial del Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano

Un momento de la ceremonia de apertura del Año Judicial del Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano   (@VATICAN MEDIA)

El vínculo entre justicia y caridad

En la práctica, «del orden del amor nace también el orden de la justicia», explica León, y agrega que cuando el amor es auténtico «nunca es arbitrario ni desordenado, sino que reconoce la verdad de las relaciones y la dignidad de cada persona». Por eso «la justicia no es solo un principio jurídico, sino una virtud que contribuye a edificar la comunión y a estabilizar la vida de la comunidad». Y, de hecho, continúa el Papa, Santo Tomás, en la «Summa Theologiae», define la justicia como «la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno lo que le corresponde», destacando «su carácter estable y objetivo», el cual «no depende de intereses contingentes, sino que se arraiga en la verdad de cada persona y en la búsqueda del bien común». Existe, por tanto, un «vínculo profundo entre justicia y caridad», «porque en la plenitud de la caridad la justicia encuentra su cumplimiento más auténtico».

Allí donde no hay verdadera justicia, tampoco puede existir un derecho auténtico, ya que el derecho mismo nace del reconocimiento de la verdad del ser y de la dignidad de cada persona. La justicia, así concebida, es la virtud cardinal que nos llama «a respetar los derechos de cada uno y a establecer en las relaciones humanas la armonía que promueve la equidad hacia las personas y el bien común».

Equilibrio y fidelidad a la verdad

Si «las relaciones se ordenan según la verdad, se hace posible esa comunión que es el fruto más elevado del amor», concluye el Pontífice, quien ve que en esa dirección se abre «el camino hacia la caridad». Por lo tanto, «la restauración de la justicia» es «condición para el advenimiento de la caridad», la cual «es don del Espíritu» y «principio de unidad en la Iglesia». Por eso el amor y la verdad «no pueden separarse», subraya León, «solo amando se conoce la verdad, y el amor a la verdad lleva a descubrir la caridad como su plenitud».

La justicia, cuando se ejerce con equilibrio y fidelidad a la verdad, se convierte en uno de los factores más sólidos de unidad en la comunidad. No divide, sino que fortalece los lazos que unen a las personas y contribuye a edificar esa confianza recíproca que hace posible la convivencia ordenada.

Aplicar el derecho con rectitud y espíritu eclesial

Por último, el Papa resume en pocas palabras los frutos de la justicia «ejercida con integridad y fidelidad a la verdad»: si genera «estabilidad», «confianza dentro de la sociedad» y «unidad». De ahí la invitación a los miembros de la Autoridad judicial del Estado de la Ciudad del Vaticano a desempeñar su servicio «con integridad, prudencia y espíritu evangélico» y el deseo de que «la justicia esté siempre iluminada por la verdad y acompañada de misericordia, pues ambas encuentran su plenitud en Cristo».

Así, el derecho, aplicado con rectitud y espíritu eclesial, se convierte en un instrumento valioso para edificar la comunión y fortalecer la unidad del Pueblo de Dios.

¿Los cristianos que tienen responsabilidad en las guerras hacen examen de conciencia?

¿Los cristianos que tienen responsabilidad en las guerras hacen examen de conciencia?

León XIV recibe a los participantes del 37º Curso sobre el Fuero Interno de la Penitenciaría Apostólica y recuerda que el perdón de los pecados fomenta la paz y la unidad en la familia humana, y que solo quien se reconcilia con Dios, la Iglesia y consigo mismo “es capaz de vivir de modo desarmado y desarmante”. Sin embargo, señala que el Sacramento de la Reconciliación es un tesoro de misericordia a menudo desaprovechado por los cristianos.

Alessandro Di Bussolo – Ciudad del Vaticano

Para el Papa León XIV, el Sacramento de la Reconciliación restablece la unidad con Dios, la Iglesia y uno mismo, fomentando así la paz y la unidad en la familia humana.

“Cabe preguntarse: ¿Los cristianos que tienen una grave responsabilidad en conflictos armados tienen la humildad y el valor de realizar un examen de conciencia serio y confesarse?”.

Solo quien se ha reconciliado vive con humildad y sencillez

El Papa se hizo esta pregunta esta mañana, 13 de marzo, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, al recibir a los 400 participantes del 37º Curso del Fuero Interno de la Penitenciaría Apostólica. Recordó que este «dinamismo de unidad» que se encuentra en la confesión «es un requisito indispensable para la paz entre las personas y los pueblos».

“¡Solo una persona reconciliada es capaz de vivir con humildad y sencillez! Quienes dejan a un lado las armas del orgullo y se dejan renovar continuamente por el perdón de Dios se convierten en agentes de reconciliación en su vida diaria. En ellos se cumplen las palabras atribuidas a San Francisco de Asís: «Señor, hazme un instrumento de tu paz»”.

El Papa y el cardenal Angelo De Donatis

El Papa y el cardenal Angelo De Donatis   (@VATICAN MEDIA)

Cristianos que no utilizan el Sacramento de la Reconciliación

Por esta razón, León XIV exhorta a la Penitenciaría, encabezada por el Penitenciario Mayor, cardenal De Donatis, y el Regente, monseñor Nykiel, a continuar con la formación de confesores, para que el Sacramento de la Reconciliación sea cada vez más comprendido, celebrado adecuadamente y, por lo tanto, experimentado con serenidad y eficacia por todo el pueblo santo de Dios. Subraya que, lamentablemente, los bautizados no lo utilizan con facilidad, a pesar de que la Iglesia ha ampliado progresivamente la posibilidad de su celebración.

“Es como si el tesoro infinito de la misericordia de la Iglesia permaneciera «sin utilizar», debido a una distracción generalizada entre los cristianos que, con frecuencia, permanecen en estado de pecado durante largos períodos, en lugar de acercarse al confesionario, con sencillez de fe y de corazón, para recibir el don del Señor Resucitado”.

Confesarse al menos una vez al año

El Pontífice recuerda que el Cuarto Concilio de Letrán, en 1215, estableció que todo cristiano está obligado a confesarse sacramentalmente al menos una vez al año, y el Catecismo de la Iglesia Católica, tras el Concilio Vaticano II, confirmó esta norma. Subraya, citando a San Agustín, que «reconocer nuestros pecados, especialmente en este tiempo de Cuaresma», significa «estar en armonía» con Dios, unirnos a Él.

Un momento de la audiencia

Un momento de la audiencia   (@VATICAN MEDIA)

Un sacramento que es un «laboratorio de unidad»

El sacramento de la Reconciliación, continúa el Papa León XIV, es, por lo tanto, un «laboratorio de unidad»: restablece la unidad con Dios, «mediante el perdón de los pecados y la infusión de la gracia santificante». Y esto «genera la unidad interior de la persona y la unidad con la Iglesia». Subraya que el pecado rompe la «unidad espiritual con Dios».

“Es un alejamiento de Él, y esta dramática posibilidad es tan real como el don de la libertad que Dios mismo ha concedido a los seres humanos. Negar la posibilidad de que el pecado rompa verdaderamente la unidad con Dios es, en realidad, una falta de respeto a la dignidad del hombre, quien es —y sigue siendo— libre y, por lo tanto, responsable de sus propios actos”.

Los muchos sacerdotes que se hicieron santos en el confesionario

A los jóvenes sacerdotes y seminaristas que esperan la ordenación, estudiantes del Curso, el Papa nos recuerda que «Toda la vida de un sacerdote puede realizarse plenamente celebrando este Sacramento con asiduidad y fidelidad». Y los muchos sacerdotes que se han convertido en santos en el confesionario, desde San Juan Vianney hasta San Leopoldo Mandić y, más recientemente, San Pío de Pietrelcina y el Beato Miguel Sopoćko.

La reconciliación es también la unidad restaurada con la Iglesia

Finalmente, León XIV subraya que la unidad restaurada con Dios mediante la confesión es también la unidad con la Iglesia, que se enriquece con la renovada santidad de sus hijos arrepentidos y perdonados.

“En el confesionario, queridos hermanos, colaboramos en la continua edificación de la Iglesia: una, santa, católica y apostólica; y al hacerlo, también damos nueva energía a la sociedad y al mundo”.

Foto conclusiva de la audiencia

Foto conclusiva de la audiencia   (@Vatican Media)

En el confesionario, respuestas a preguntas existenciales para los jóvenes

Y concluye aclarando que la unidad con Dios y con la Iglesia es el requisito indispensable para la unidad interior de las personas, tan necesaria hoy, en este tiempo de fragmentación que nos ha tocado vivir. Una unidad interior que es un anhelo real, especialmente en las nuevas generaciones.

“Las promesas incumplidas del consumismo desenfrenado y la frustrante experiencia de una libertad separada de la verdad pueden, por la misericordia divina, transformarse en oportunidades para la evangelización: al sacar a la luz la sensación de imperfección, despiertan aquellas preguntas existenciales a las que solo Cristo responde plenamente”.

Dios, concluye el Pontífice, se hizo hombre para salvarnos, «y lo hace también educando nuestro sentido religioso, nuestra búsqueda incontenible de la verdad y del amo

Gestación subrogada: La Santa Sede insta a la ONU a proteger a las mujeres y a los niños

Gestación subrogada: La Santa Sede insta a la ONU a proteger a las mujeres y a los niños

Una nota de la Misión Permanente recuerda los riesgos asociados a una explotación en la que “la tecnología y la práctica han superado con creces la ley y la ética”: una vida nunca puede ser un “producto”, ante todo viene el “respeto a la dignidad y los derechos”.

Vatican News

Combatir la violencia y la explotación relacionadas con la gestación subrogada y fortalecer la protección de la dignidad de las mujeres y los niños. Este es el mensaje central de una declaración de la Misión Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, publicada durante un evento paralelo de la 70.ª Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, dedicada al tema «Proteger a las mujeres y los niños: Combatir la violencia y la explotación en la gestación subrogada».

Un debate sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer.

El documento comienza expresando su agradecimiento a los socios de la iniciativa —el gobierno italiano, Turquía y Paraguay— y llama la atención sobre un tema considerado “urgente”, en el que “la tecnología y la práctica han superado con creces la ley y la ética”. Si bien reconoce que muchos consideran la gestación subrogada “una solución compasiva para quienes desean ser padres”, la declaración subraya que “debe tenerse en cuenta todo el contexto” para evaluar si esta práctica es compatible con “el respeto a la dignidad y los derechos de las mujeres y los niños”.

Presiones económicas y riesgo de explotación

Entre los elementos resaltados se encuentra la dimensión económica del fenómeno. Muchas mujeres que aceptan ser madres subrogadas citan la “necesidad económica como la razón principal” de su elección. No es casualidad, se señala, que sean frecuentes las historias de “personas ricas y famosas que recurren a la gestación subrogada”, mientras que las de “mujeres adineradas que se ofrecen como madres subrogadas” son raras.

La demanda de niños nacidos mediante esta práctica, continúa el documento, “ya supera la oferta”, mientras que medidas como la “protección social, la educación y las oportunidades económicas” —que podrían reducir el riesgo de explotación— probablemente disuadirían a muchas mujeres de participar en tales acuerdos. De ahí la pregunta planteada en el documento: “¿podría sobrevivir la industria de la gestación subrogada si se erradicara la pobreza?”.

La nota también señala que, donde se permiten los acuerdos comerciales, las posibles madres subrogadas pueden verse atrapadas en una “competencia perversa por los padres que las contratan”. Incluso en países donde la gestación subrogada comercial está prohibida, se observa que la compensación económica o los supuestos “regalos” a veces pueden ocultar pagos. En algunos casos, añade el texto, las mujeres que no desean participar en estos acuerdos pueden ser “presionadas o incluso coaccionadas” por miembros de la familia, mientras que las que viven en la pobreza difícilmente pueden permitirse “asesoramiento legal o médico independiente”.

Derechos de los niños

La nota también cita varios casos específicos en los que se encontraron “más de una docena de niños” al cuidado de niñeras en casas alquiladas, mientras que los padres que los habían contratado seguían recurriendo a nuevas madres subrogadas. Además, señala que la mercantilización de los niños puede estar ligada a los prejuicios, por ejemplo, en el caso de los diagnósticos prenatales de discapacidades, cuando el niño corre el riesgo de ser considerado “un ‘producto’ defectuoso o un problema que hay que resolver”, en lugar de “un regalo que debe ser recibido y apreciado”.

Esta actitud, continúa el texto, entra en conflicto con una sociedad justa en la que los niños puedan crecer y desarrollarse. De hecho, los niños tienen derechos e intereses que deben ser respetados, empezando por el “derecho moral a ser concebidos en un acto de amor”. Según la Convención sobre los Derechos del Niño —”el instrumento de derechos humanos más ratificado”—, los niños también tienen “derecho a conocer a sus padres y a ser cuidados por ellos”. El hecho de que este derecho no siempre pueda hacerse efectivo, señala, “no debe utilizarse para justificar una práctica que lo vulnere deliberadamente”.

La posición de la Santa Sede

Si bien reconoce «el deseo real y comprensible de tener hijos», la declaración considera que estos problemas no pueden resolverse simplemente mediante la regulación. En este sentido, celebra la decisión de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado de no continuar, al menos por el momento, con la elaboración de un convenio sobre la filiación jurídica en casos de gestación subrogada.

Finalmente, el documento hace referencia al pasaje en el que el Papa León XIV reitera que «al transformar la gestación en un servicio negociable, [la gestación subrogada] viola la dignidad tanto del niño, reducido a un “producto”, como de la madre, explotando su cuerpo y el proceso procreativo, y distorsionando la vocación relacional original de la familia». El Papa Francisco, también citado en el documento, ya había afirmado que «un niño es siempre un don y nunca objeto de un contrato comercial».

En vista de estas consideraciones, la Misión Permanente de la Santa Sede espera que el debate iniciado en el seno de la Comisión pueda fomentar la adopción de nuevas medidas “para poner fin a esta práctica en todas sus formas y a todos los niveles”, con el objetivo de proteger a las mujeres y a los niños “de la explotación y la violencia”.

León XIV: los empresarios deben promover el desarrollo humano respetando la creación

León XIV: los empresarios deben promover el desarrollo humano respetando la creación

En un mensaje firmado por el cardenal Parolin y dirigido al Movimiento de Empresarios y Directivos Cristianos reunidos en Francia con motivo de su centenario, el Papa recomienda no considerar la economía como un mero instrumento de acumulación de beneficios, sino al servicio del bienestar de la comunidad.

Daniele Piccini – Ciudad del Vaticano

Tener una mirada orientada al «crecimiento de las personas» y no solo al beneficio. Esto es lo que recomienda León XIV en una carta en francés, firmada por el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, al Movimiento de Empresarios y Directivos Cristianos (EDC), reunido en Lyon, Francia, con motivo del centenario de la organización.

«En una época marcada por profundos cambios y por una fragilidad social generalizada», la contribución de la fe cristiana es fundamental, subraya el Pontífice en este texto calificado de «cercanía espiritual». Si se vive en el «mundo de la economía y la empresa», la fe genera «responsabilidad, creatividad y respeto por la dignidad humana».

“Los retos del trabajo, la paz, la justicia social y la salvaguardia de la creación están estrechamente relacionados y requieren una mirada capaz de captar su unidad, para orientar y tomar decisiones auténticamente humanas.”

La contribución del empresario cristiano a la comunidad

A partir de estas premisas, el Papa traza un perfil del «dirigente cristiano», que, aunque opera «en las dinámicas legítimas del mercado», no puede tener como objetivo la «simple búsqueda del lucro» o la mera «gestión de los recursos», sino que debe entender el desarrollo de la economía como una «comunidad de personas llamadas a crecer juntas», tal y como ya lo reiteró el Papa León XIII en el documento fundacional de la doctrina social de la Iglesia.

«Vuestro Movimiento, nacido y desarrollado en un espíritu ecuménico, da testimonio de cómo el Evangelio puede ser un fermento de unidad y reconciliación, también en el mundo económico. Es en esta perspectiva donde se inscribe la enseñanza de la encíclica Rerum novarum, que invita a los empresarios a respetar la dignidad de cada trabajador y a proteger a los más débiles».

El papel social de la empresa, argumenta aún el Pontífice, no puede interpretarse, por tanto, solo «en términos económicos», como un instrumento «de producción o de acumulación», sino en función de su capacidad de «promover lo que es humano», reforzar los lazos de la sociedad y «respetar la creación».

Oportunidades y puestos de trabajo estables para los jóvenes

El pensamiento de León XIV se dirige luego a la situación de las jóvenes generaciones en el mercado laboral. Una economía alimentada por la fe cristiana les da «confianza» y les ofrece «oportunidades», «puestos de trabajo estables», como un acto de «responsabilidad y esperanza» capaz de prevenir «la exclusión y la marginación».

“Los directivos cristianos están, por tanto, llamados a promover una economía que sepa conjugar eficiencia y humanidad, ofreciendo a los jóvenes no solo trabajo, sino también itinerarios de crecimiento, de formación y de participación responsable, capaces de generar un desarrollo auténticamente humano.”

Por último, al término del mensaje, el Pontífice renueva su «aprecio» por la labor del Movimiento de Empresarios y Dirigentes Cristianos y anima a sus miembros a continuar en «su camino» y a construir cada día, como «parte integrante de la comunidad eclesial», el Reino de Dios.

El Papa: dolor por los niños inocentes y todas las víctimas en Medio Oriente

El Papa: dolor por los niños inocentes y todas las víctimas en Medio Oriente

La Oficina de Prensa de la Santa Sede, informa que León XIV reza para que cese toda hostilidad en las regiones del Medio Oriente. El Pontífice dedicó un pensamiento a “tantos inocentes, entre ellos muchos niños” que han muerto en los bombardeos y “por quienes les prestaban auxilio”, como el padre Pierre El-Rahi, el sacerdote maronita fallecido hoy a causa de un ataque en el Líbano.

Vatican News

Es un “profundo dolor” el que expresa el Papa León XIV “por todas las víctimas de los bombardeos de estos días en Medio Oriente, por los tantos inocentes, incluidos muchos niños, y por quienes les prestaban auxilio, como el Padre Pierre El-Rahi”.

Se trata del sacerdote maronita asesinado esta tarde en Qlaya durante un ataque que alcanzó una casa en la zona de su parroquia, en la montaña, hiriendo a uno de los feligreses. Según relató el franciscano padre Toufic Bou Merhi a los medios vaticanos, el padre Pierre acudió corriendo con otras decenas de jóvenes para socorrer al feligrés. En ese momento, hubo otro bombardeo sobre la misma casa y el párroco resultó herido. Trasladado a un hospital de la zona, no logró sobrevivir.

El pensamiento afligido del Papa —difundido a través del canal de Telegram de la Oficina de Prensa de la Santa Sede— se dirige a él y a cuantos han perdido la vida bajo los ataques de estos días en las regiones medioorientales. Especialmente a los niños. Según organizaciones para la infancia como Unicef y Save the Children, son cerca de 300 los menores fallecidos desde el inicio de la actual escalada.

León XIV, refiere la nota vaticana, “sigue con preocupación cuanto sucede y reza para que cese lo antes posible toda hostilidad”.

Sínodo: Tercer Informe Final sobre las mujeres en la vida y el gobierno de la Iglesia

Sínodo: Tercer Informe Final sobre las mujeres en la vida y el gobierno de la Iglesia

La mañana de este martes, 10 de marzo, la Secretaria General del Sínodo publicó el tercer Informe Final del Grupo de Estudio sobre la participación de las mujeres en la vida y le gobierno de la Iglesia. La Secretaría General continuará publicando los Informes Finales progresivamente.

Vatican News

La Secretaría General del Sínodo publicó este 10 de marzo el tercer Informe Final de los Grupos de Estudio creados por el Papa Francisco tras la Primera Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos: el del Grupo de Estudio n. 5 sobre “La participación de las mujeres en la vida y el gobierno de la Iglesia”.

La semana pasada, la Oficina del Sínodo publicó los Informes Finales del Grupo de Estudio n.º 3 sobre «La Misión en el Entorno Digital» y del Grupo de Estudio n.º 4 sobre «La Revisión de la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis en una perspectiva sinodal misionera».

El Informe

El Informe Final del Grupo de Estudio n. 5 sobre “La participación de las mujeres en la vida y el gobierno de la Iglesia” consta de tres partes. La primera ofrece una breve reconstrucción de la historia del Grupo de Estudio n.º 5 y su método de trabajo.

La segunda parte presenta una síntesis razonada de los temas surgidos durante el estudio sinodal. Esta parte es fruto de la escucha de las Consultoras del Dicasterio, del trabajo realizado por sus diversos órganos (Oficina Doctrinal, Congreso, Feria IV), de la lectura de las contribuciones recibidas y de los numerosos testimonios solicitados por el propio Dicasterio.

Esta parte presenta una reflexión que parte «desde abajo», escuchando la experiencia y las contribuciones de las mujeres que ejercen funciones de responsabilidad en la Iglesia, para discernir lo que el Espíritu Santo está obrando e inspirando.

Entre los temas clave se encuentran: el reconocimiento de que la «cuestión femenina» constituye un auténtico signo de los tiempos, a través del cual es el mismo Espíritu Santo quien interpela a la Iglesia; una atención propia de la sinodalidad a las Iglesias locales, con sus culturas y sus contextos concretos y diversificados; un enfoque relacional que valora la dimensión carismática de la presencia de las mujeres en la vida eclesial; un análisis de las decisiones concretas tomadas por los Papas Francisco y León XIV, cuya decisión de confiar a las mujeres cargos de gobierno en la Curia Romana representa un modelo sobre el que toda la Iglesia está llamada a reflexionar.

Por último, la tercera parte consiste en un amplio apéndice de catalogación del ingente material que el Dicasterio ha recibido y recopilado, organizado en seis partes: 1) Figuras femeninas en el Antiguo y Nuevo Testamento; 2) Figuras femeninas relevantes en la historia de la Iglesia; 3) Testimonios actuales de mujeres que participan en el gobierno de la Iglesia; 4) El Principio Mariano y el Principio Petrino. Una mirada crítica; 5) La potestad eclesiástica; 6) La contribución del papa Francisco y del papa León XIV sobre el papel de las mujeres en la vida y la dirección de la Iglesia.

Sínodo: Publicados los dos primeros Informes finales sobre sacerdocio y misión digital

La mañana de este martes, 3 de marzo, la Secretaria General del Sínodo publicó los dos primeros Informes Finales de los Grupos de Estudio sobre la Formación para el sacerdocio y la …

Naturaleza y publicación de los Informes Finales

Junto con el Informe Final del Grupo de Estudio n.º 3 la semana pasada, la Secretaría General también publicó una Nota que describe el origen y el mandato de las Comisión de Estudio, la naturaleza de los Informes y el seguimiento operativo previsto.

La Nota afirma que los Informes Finales son fruto de un proceso estructurado que implicó la escucha de diversas competencias y experiencias profesionales, el análisis de numerosas contribuciones, la investigación académica, el diálogo con diversas entidades eclesiales, desde Conferencias Episcopales hasta universidades católicas, y, sobre todo, el discernimiento y la oración.

Deben entenderse como documentos de trabajo.

El Papa León XIV ordenó la publicación de estos Informes Finales para compartir con todo el pueblo de Dios los frutos de la reflexión y el discernimiento realizados durante el Sínodo, con un espíritu de transparencia y rendición de cuentas. Los Informes Finales se publican en inglés e italiano, con indicación del idioma original y la traducción de trabajo.

Para que el contenido resultante se traduzca en orientaciones, decisiones y procesos concretos, el Santo Padre ha solicitado a los Dicasterios competentes y a la Secretaría General del Sínodo que, basándose en los Informes Finales, elaboren propuestas operativas, dando cuenta también de las decisiones tomadas y de cualquier elemento no recibido.

Este esfuerzo conjunto, continúa la nota de la Secretaría General, garantiza la coherencia con el dinamismo sinodal y el arraigo en la perspectiva misionera de la Iglesia.

Las propuestas operativas así formuladas se presentarán al Santo Padre, quien las evaluará y podrá aprobarlas.

Con la entrega del Informe Final a la Secretaría General del Sínodo, los Grupos de Estudio que lo han elaborado concluyen el mandato que les fue encomendado y, por lo tanto, se consideran disueltos.

Líbano: El padre Pierre El Raii, párroco de Qlayaa, muere en un bombardeo

Líbano: El padre Pierre El Raii, párroco de Qlayaa, muere en un bombardeo

El padre Toufic Bou Merhi, franciscano de la Custodia de Tierra Santa y párroco de los Latinos en Tiro y Deirmimas, comunicó la trágica noticia a los medios vaticanos. Un primer ataque había alcanzado una casa en su barrio, en las montañas del sur del país, y el padre Pierre había acudido a socorrer a un feligrés herido. En un ataque posterior, el sacerdote también resultó herido, “pero no sobrevivió”. La comunidad está profundamente afligida.

Giada Aquilino – Ciudad del Vaticano

El ataque mortal ocurrió, hoy, a las 14:00 hora de Beirut, exactamente una semana después del inicio de los bombardeos israelíes sobre el Líbano. La zona afectada fue, una vez más, el sur del país de los cedros. “Acabamos de enterarnos de la pérdida del padre Pierre El Raii, párroco maronita de Qlayaa”, nos contó por teléfono, aún conmocionado, el padre Toufic Bou Merhi, franciscano de la Custodia de Tierra Santa, párroco de los latinos en el sur del Líbano, en las comunidades de Tiro y Deirmimas.

“Hubo un primer ataque, que alcanzó una casa cerca de su parroquia, en las montañas, hiriendo a uno de los feligreses”, declaró el franciscano a los medios vaticanos. “El padre Pierre corrió con decenas de jóvenes a ayudar al feligrés; fue entonces cuando se produjo otro ataque, otro bombardeo sobre la misma casa. El párroco resultó herido. Fue trasladado a un hospital local, pero falleció. Murió casi en la puerta del hospital”. Tenía solo cincuenta años. El relato del padre Toufic es dramático, desesperado y, a la vez, emotivo. Primero recuerda cómo el sacerdote desaparecido fue «un verdadero apoyo para los cristianos de la zona», siempre a su lado, especialmente cuando permanecieron en esa tierra, en un momento de constantes advertencias de evacuación por parte del ejército israelí.

El dolor de la comunidad católica

Ahora, informa, es un momento de dolor para toda la comunidad católica. “Están de luto por la tragedia y, al mismo tiempo, tienen mucho miedo. Hasta ahora, la gente no ha querido abandonar sus hogares en los pueblos cristianos, pero en esta situación, todo ha cambiado. Dejar el hogar significa vivir en la calle o intentar alquilar otra vivienda, pero la gente no puede permitírselo, sobre todo dada la ya de por sí precaria situación económica del país”.

La semana pasada, recuerda el padre Toufic, “la casa de otro sacerdote también fue atacada directamente: la gente resistió entonces, pero ahora, con la muerte del padre Pierre, no sé cuánto tiempo podrán aguantar”.

 Un atentado en Beirut

Un atentado en Beirut   (AFP or licensors)

La desesperación de los desplazados

La emergencia en el país es generalizada. “En nuestro convento de Tiro” – informa – “tenemos 200 desplazados, todos musulmanes. Los estamos acogiendo. ¿Dónde pueden encontrar refugio quienes necesitan en esta situación?”. “Tenemos 500.000 personas desplazadas de sus hogares solo en Beirut. Casi 300.000 han abandonado el sur del Líbano y se encuentran dispersas en zonas del sur consideradas más seguras, aunque”, reflexiona, “ya no hay seguridad en ningún lugar. Decenas de miles de personas también han abandonado la Bekaa”. La gente “sabe lo que deja atrás: sus propiedades, sus hogares, su historia, pero no sabe adónde ir. La gente está en las calles, durmiendo en coches. No estábamos preparados para acoger a casi una cuarta parte de la población”.
Pero a todos, el franciscano insiste: “Decimos y repetimos que lo último que no debe morir en nosotros es la esperanza en el Señor, que siempre nos da la fuerza para continuar”. El grito desde el Líbano, asegura, sigue siendo: «Basta de guerra, basta de violencia. Las armas, como dijo el Papa, no generan paz; generan masacres y odio. Lo único que pedimos es vivir con un poco de dignidad».

El Papa: Respetar el rol de los periodistas y la dignidad de los lectores

El Papa: Respetar el rol de los periodistas y la dignidad de los lectores

En una carta de felicitación al Corriere della Sera, con motivo del aniversario del nacimiento del periódico italiano, León XIV recuerda el siglo y medio de historia que se cuenta cada día en las páginas del periódico y exhorta a no renunciar nunca a su «autoridad» y a respetar a los periodistas y a los lectores.

Vatican News

El Papa León XIV envió al Corriere della Sera, el diario italiano fundado en Milán en 1876, un mensaje de felicitación y agradecimiento por el trabajo realizado durante un siglo y medio. «Desde hace 150 años, su historia está entrelazada con la de Italia, dando testimonio del papel de la prensa escrita como vehículo de difusión no solo de noticias, sino también de ideas y cultura como fermento vivo de la sociedad que su periódico ha contribuido a construir», escribe el Pontífice en una carta al director Luciano Fontana.

León XIV repasa estos 150 años, un siglo y medio de historia «contada cada día» en las páginas del Corriere y compartida con los lectores: «Dos guerras mundiales, el auge y la caída del fascismo, el paso de la monarquía a la república, el terrorismo interno e internacional, la caída del muro de Berlín y la difícil coyuntura actual»

El reto de las tecnologías

Reflexionando sobre esta época, el Papa escribe: «La revolución tecnológica les desafía hoy a estar a la altura de los tiempos». «Se trata —añade— de una prueba que nos concierne a todos. Pero hay, en la era de la inteligencia artificial, una tarea insustituible que concierne a la comunicación y, en particular, a los grandes periódicos, ayudados en esto por el bagaje de su historia», es decir: «“No renunciar nunca a la propia autoridad, garantizar la transparencia de las fuentes, respetar el rol de los periodistas y la dignidad de los lectores, cultivar la dimensión humana de la narración, que solo la experiencia puede dar».

La responsabilidad, por lo tanto, «es grande», al igual que «larga» es la historia del periódico. «Mis mejores deseos para este aniversario —concluye el Papa León XIV—, que da testimonio del profundo vínculo que los une a Italia y que los anima a cultivar juntos sus raíces y su futuro. ¡Buen camino!»

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